Con ese tanto, Lehkonen se convirtió en apenas el séptimo jugador en la historia de la NHL, que logra marcar el gol de la victoria tanto en una Final de la Stanley Cup, como en la serie anterior, es decir, el duelo por el campeonato de la Conferencia Oeste, algo que el delantero hizo ante los Edmonton Oilers, en el cuarto partido de aquella llave.
Al llegar al tercer período, los números beneficiaban notablemente a Colorado, equipo que a lo largo de esta final dominó a sus rivales floridanos con diferencia de 4-1 en cuanto a goles marcados durante el último parcial del tiempo reglamentario. Tal historial se evidenció en los primeros diez minutos de acción en el segmento, cuando el Lightning ni siquiera pudo registrar un remate a la portería rival.
Los últimos instantes del partido fueron notablemente defensivos, con un Colorado que silenció la gran capacidad anotadora de Tampa Bay, al limitarlos a sólo cuatro disparos a puerta, incluso cuando el entrenador del Lightning, Jon Cooper, decidió retirar a su arquero Vasilevskiy para contar con un atacante extra, siendo una estrategia que no pudo darles el resultado inesperado.
De esa forma no hubo más tiempo y finalmente, Colorado celebró su tercer campeonato de la Stanley Cup y al igual que en 1996, lo hizo en el estado de Florida, después de haber superado en cuatro juegos a los Panthers hace 26 años. "Creo que en ese tercer período funcionó todo lo que queríamos que funcionara; Disciplina, paciencia, organización y poder establecer nuestra identidad, para poder sacar la victoria. Será especial llevar esta copa a la ciudad de Denver". Declaró el entrenador del Avalanche, Jared Bednar.