Jimenez Action

El Mes de la Herencia Hispana se lleva a cabo del 15 de septiembre al 15 octubre. Para celebrar, NHL.com/es estará destacando jugadores y personalidades en la comunidad. En esta entrega, nuestro protagonista, es Christian Jiménez, uno de los mejores prospectos, dentro de los defensas de la United States Hockey League (UHL), quien busca llegar a la NHL, para inspirar a más niños hispanos a perseguir una carrera en el hockey Christian Jiménez odiaba el hockey cuando comenzó a jugar a los 4 años.

"Mis padres me ponían en el hielo y yo me quería salir de inmediato", dijo Jiménez. "Siempre me ponía al final de las filas y no quería hacer los ejercicios. Supongo que era un niño gruñón en el hielo. Finalmente me gustó y mis padres simplemente dijeron: 'No renuncies, no renuncies" Y el resto es historia.
Jiménez (5 pies 9 pulgadas, 180 libras) se ha convertido en uno de los mejores defensores de la Liga de Hockey de los Estados Unidos y su nombre, podría ser llamado durante el Draft de la NHL 2020 del 6 al 7 de octubre. El joven de 18 años de Yorktown Heights, Nueva York, ocupa el puesto 184 de la clasificación final de patinadores norteamericanos de NHL Central Scouting después de que el novato empatara en el tercer lugar en anotaciones para Sioux City con 28 puntos (siete goles, 21 asistencias) en 42 juegos en 2019-20 y fue el octavo máximo anotador entre los defensores de la USHL.

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"Al final del año jugó su mejor hockey", dijo el entrenador de Sioux City, Luke Strand. "Creo que alguien encontrará una pieza muy valiosa con su selección. Sus habilidades le permiten jugar en ambos extremos del hielo. Hay mucha ofensiva en su palo y al mismo tiempo, su estrategia es confiable".
Jiménez proviene de una familia de hockey. Su madre, Joanna, que es puertorriqueña y británica, jugaba hockey en Cantiague Park Ice Rink en su niñez en Long Island y era una gran fan de los New York Islanders. Su padre, José, cuya familia emigró de Colombia, vivía en Queens y se convirtió en un acérrimo fanático de los New York Rangers, escuchaba juegos en la radio y soñaba con algún día practicar el deporte él mismo.
"Por vivir en un vecindario del centro de la ciudad, era difícil jugar al hockey sobre hielo", dijo José. "En ese momento, no tenían pistas alrededor de donde crecí y era costoso jugar. Pero me enamoré del juego".
La pareja estaba decidida a que sus hijos aprendieran a jugar al hockey sobre hielo, pero el joven Christian no tenía, inicialmente, entusiasmo por el deporte.
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Eso cambió cuando jugó en un torneo juvenil de 2010 en Herb Brooks Arena en Lake Placid, Nueva York, lugar donde el equipo de hockey masculino olímpico de los Estados Unidos de 1980, ganó la medalla de oro.
"A los siete u ocho años, recuerdo haber ido al torneo en Lake Placid, jugando para los Westchester Vipers. Ese se es un recuerdo increíble que tengo, porque gané una medalla de oro", dijo Christian. "Ahí fue donde sucedió el 'Miracle on Ice' de 1980. Entonces en ese momento comencé a amar realmente el juego".
Le encantaba jugar al hockey a las 5:30 a.m. los fines de semana con su padre, quien comenzó a jugar de adulto en el Brewster Ice Arena en Brewster, Nueva York, después de que los Rangers ganaran la Stanley Cup en 1994.
" Estoy convencido de que lo que alimentó mi pasión por el juego fue jugar con mi papá y sus amigos los fines de semana", dijo Christian.
Pero jugar al hockey tuvo sus desafíos a medida que Christian progresaba en el deporte. Aclara que él y su familia encontraron racismo en las pistas.

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"En los vestuarios uno percibe sutilmente las diferencias y escucha comentarios", dijo. "Desafortunadamente no vivimos en un mundo perfecto donde el racismo y la intolerancia no existen. Siempre he tenido que lidiar con esas diferencias al crecer y sé que mis padres también lo han hecho. No me gustaría tampoco tener éxito en el hielo sólo porque soy hispano, quiero mostrar que definitivamente ha mejorado y por eso dejo que mi juego hable por sí mismo".
Jiménez dijo que una de las mejores experiencias que ha tenido en el hockey sucedió en agosto cuando jugó en un equipo de minorías formado por la Fundación NextGen AAA que ganó el torneo Beantown Summer Classic 2020 en Exeter, New Hampshire. El equipo contó con jugadores negros e hispanos de élite que fueron reclutados por Rod Braceful, el director asistente de personal de jugadores para el Programa de Desarrollo de la Selección Nacional de Hockey de EE. UU. Fueron también entrenados por los ex jugadores de la NHL, Mike Grier y Bryce Salvador.
La lista tenía jugadores de la USHL como Jiménez, jugadores actuales de la División I de la NCAA, incluido el defensa de Northeastern University, Jordan Harris, y jugadores internacionales como el delantero Mason Alderson, quien fue capitán del equipo Sub-18 de Gran Bretaña en 2018-19.
"Fue una experiencia como ninguna otra", dijo Jiménez. "Fue probablemente lo más cómodo que me haya sentido en un vestuario, porque el hockey es un deporte dominado por los blancos, es así como es. Al estar en un vestuario como ese se notaba nuestra química y reunirnos como grupo fue realmente una experiencia extraordinaria ".
Jiménez dijo que espera con ansias el Draft de la NHL, aunque no le gusta discutirlo mucho por temor a maldecirse.
"Soy muy supersticioso sobre ese tipo de cosas", dijo. "El día del Draft, si tengo la suerte de ser seleccionado, será un sueño de toda la vida hecho realidad. Probablemente romperé a llorar".
Se siente más que feliz de hablar de ir a Harvard, y lo llama el cumplimiento de otro sueño.

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"Mis padres fueron los primeros en ir a la universidad", dijo. "Mi abuelo de Puerto Rico, el padre de mi madre, vino a este país sin zapatos. Sería un importante logro generacional para mi familia, tener una universidad tan grande y prestigiosa como Harvard en mi haber ".
Aunque Jiménez planea especializarse en economía en su paso por Harvard, espera hacer también a una carrera como jugador profesional. Si eso sucede, quiere ser un modelo a seguir para la juventud hispana.
"Quiero ser ese jugador que hace una gran diferencia en su comunidad", dijo. "Quiero que los niños de hoy en día, tengan la oportunidad que mi papá no tuvo jugar al hockey. Quiero aumentar los números en el juego y exponer el juego a muchos más jóvenes hispanos en nuestra nación".