“No, no lo creo. Pienso que año tras año todo cambia”, respondió. “Si nos fijamos en nuestro equipo, es muy diferente al del año pasado. Incluso el año pasado, éramos probablemente un equipo de playoffs al margen y conseguimos lo que hicimos en la temporada regular. Creo que trasladar las cosas de un año a otro es difícil e incluso absurdo. Es un año nuevo”.
Y agrega: “Volvemos con muchas de las mismas piezas, pero también con muchas nuevas. Vamos a fusionarnos y a reunirnos y, ya sabes, vamos a descubrir cómo puede ganar este equipo con lo que tenemos frente a lo que teníamos el año pasado”.
Indudablemente el cambio más sensible y notorio va a ser la ausencia del capitán, Patrice Bergeron, quien después de 19 años de vestir el jersey de los Bruins, representando con honor y dignidad al club y a la ciudad de Boston, anunció su retiro de la NHL, dejando un gran vacío no solo en el hielo sino de liderazgo en el vestidor.
Ahora será Brad Marchand quien tenga cosida la ‘C’ en el pecho, remplazando la capitanía de Bergeron, comenzando una nueva etapa en Boston, pero no solo el equipo está a la búsqueda de liderazgo en el vestidor sino también en la pista de hielo y McAvoy cree que un personaje crucial para la transición de los Bruins es su estelar delantero, el checo David Pastrnak.
“Creo que ‘Pasta’ (como llaman afectuosamente al delantero checo) es, ya sabes, obviamente lo que se ve en el hielo. Es un jugador de hockey excepcional. Compite, se esfuerza. Realmente las habilidades que posee son extremadamente especiales. Muchas de esas cosas no se pueden enseñar - sus instintos y cómo es capaz de marcar goles. Es realmente especial”, explicó el defensor.
“Pienso que su naturaleza competitiva es probablemente su mayor atributo, ya sabes, cuando miras hacia un papel de liderazgo, él quiere ganar, quiere sacar lo mejor de cada uno, responsabilizándose unos a otros y siendo el que a menudo abre brecha para nosotros. Es sin duda un líder que predica con el ejemplo”, redondea McAvoy sobre Pastrnak.
Definitivamente la salida de Bergeron no podrá ser sopesada sino hasta pasado un tiempo, pero Boston tendrá que arreglárselas con las figuras que tiene en sus filas. A pesar de eso, McAvoy no considera que Pastrnak deba ser una calca del añorado capitán bostoniano.