“Llegué anoche y tuve mi primera práctica esta mañana. Fue extraño no verlo y sé que con el pasar del tiempo será mucho más extraño todavía”. Señaló Pastrnak, quien junto a Bergeron y a su actual compañero, Brad Marchand, completaron la llamada “Línea Perfecta” que se combinó para 825 goles, 1.013 asistencias y 1.838 puntos, a lo largo de nueve campañas.
“Es algo muy lindo poder continuar lo que ellos dejaron”. Afirmó Pastrnak y es que no sólo Bergeron será el único ausente, sino también, David Krejci, su compatriota, quien también fue campeón con los Bruins en 2011. “Ambos se retiraron y eso abre nuevas oportunidades, especialmente porque fuimos muy privilegiados de haber podido aprender cosas de ambos”.
Durante la campaña anterior, Pastrnak ligó 11 juegos consecutivos sumando puntos, en la que fue su racha más larga de la temporada. Marcó un doblete para ayudar a los Bruins a vencer 4-3 a los New Jersey Devils el 23 de diciembre de 2022 y registró 10 goles y cinco asistencias en este paso productivo.
Jugador insignia
Previo a una nueva temporada, Pastrnak está al tanto de las expectativas que tiene sobre sí mismo y el resto del equipo. Por ello, sabe que los años de aprendizaje servirán de gran forma para el futuro inmediato. “Durante mi tiempo acá, pude compartir vestuario con ‘Z’ (Zdeno Chara), ‘Bergie’ (Bergeron) y ‘Krej’ (Krejci). Los años junto a ellos me ayudaron no solo a mejorar como jugador de hockey, sino también como ser humano”.
“Estamos hablando de figura que pasaron casi dos décadas en esta franquicia y créanme que el liderazgo e influencia que dejaron acá, no se olvida. Por eso creo que no solamente, sino que el resto de los muchachos están conscientes de que hay un legado que debemos continuar y estoy seguro que así lo entienden”.
Otro aspecto que destacó para Pastrnak fue haberse reencontrado con Milan Lucic, quien volvió al club con el que disputó sus primeras ocho temporadas en la NHL con los Bruins, ganando el título en 2011. “Él fue uno de esos jugadores que me tendió la mano cuando yo llegué aquí muy joven. Recuerdo que me entristeció mucho el día en el que lo cambiaron de equipo y por eso ahora estoy muy emocionado de tenerlo de vuelta”.
El jugador al que los aficionados de Boston apodan ‘Pasta’ (por el parecido fonético de su apellido con el famoso plato de la gastronomía italiana) solamente tiene 27 años, mucho potencial y el firme deseo de ganar una copa. Para ello, ha probado ser consistente, al superar los 30 tantos en seis de sus nueve temporadas hasta la fecha.