En el umbral de la Final de la Stanley Cup de 2023, NHL.com/es presenta una mirada a los más grandes campeones de la era de la expansión. Desde los Oilers de Wayne Gretzky a los Penguins de Sidney Crosby, estos son los mejores entre los más grandes, los campeones de campeones. Este día el No. 1 de la lista; El Equipo Soñado de Detroit en 2002.
Campeón de campeones: Red Wings de 2001-02
El equipo de Detroit capturó su tercer título en seis años; nueve integrantes entraron al Salón de la Fama

Por
Israel German
NHL.com/es Corresponsal Independiente
1.- Detroit Red Wings 2001-02 (116 pts // .707 pts% // 10 al Salón de la Fama)
Los Detroit Red Wings de 2001-02 son un equipo que genera nostalgia y anhelo por parte de los aficionados actuales a uno de los seis equipos originales de la NHL, y es así por diferentes motivos.
Estos sentimientos se dan en medio de una interesante coyuntura, debido a que la franquicia vive un lapso de 15 años sin levantar la Stanley Cup, aunque no es el periodo de sequía más largo en la historia del club. De 1955 a 1997 (42 años) Detroit no fue capaz de conquistar un título.
De vuelta a aquel año, a comienzos del nuevo milenio, los Red Wings tenían tres temporadas desde la última ocasión que levantaron el trofeo, cuando en 1998 sellaron un bicampeonato, después de barrer al Colorado Avalanche (en 1997) y luego a los Washington Capitals, en finales seguidas.
La temporada anterior, la 2000-01, los Red Wings fueron eliminados en la Primera Ronda de los Playoffs de la Stanley Cup ante los LA Kings, situación que orilló al gerente general de ese entonces, Ken Holland, a efectuar movimientos agresivos.
Eso significó añadir al roster a tres futuros miembros del Salón de la Fama y veteranos más que consumados: Dominik Hasek (37 años), Luc Robitaille (35) y Brett Hull (37), haciendo al equipo aún más temible y experimentado.
Este equipo fue dirigido por el 'Rey de Copas', el legendario entrenador Scotty Bowman, quien al término de la campaña 2001-02 se retiró, capturando su novena Stanley Cup para erigirse como el head coach con más campeonatos en la historia de la NHL, con nueve.
Esa temporada los Red Wings acabaron como los líderes de la División Central, todavía jugando en la Conferencia Oeste, con marca de 51-17-10 para cosechar 116 puntos y, al mismo tiempo, capturar el Presidents' Trophy con la mejor marca de toda la NHL.
Fue una temporada tan buena para Detroit que le sacó 15 puntos (101) al segundo mejor récord de la NHL, que fue para los Boston Bruins (43-24-6) y seis victorias (46) al segundo equipo en ese rubro, el Colorado Avalanche.
A pesar de que los Red Wings contaron con cuatro anotadores de 30 o más goles, no tuvieron un jugador figurando en el Top 5 en las categorías más importante, con excepción del defensa Nicklas Lidstrom, quien repartió 50 habilitaciones, empatando en el quinto lugar en ese renglón.
Brandan Shanahan lideró a Detroit con 37 goles (y en puntos, con 75), Sergei Fedorov fue el segundo mejor anotador con 31 y tanto Brett Hull como Luc Robitaille (líder de goles en power play, con 13), dos de los flamantes refuerzos, alcanzaron la marca de las 30 anotaciones.
Hasek estuvo a la altura de las expectativas en la portería. En un total de 65 apariciones, tuvo marca de 41-15-8 con .915 en porcentaje de salvadas y permitiendo un promedio de 2.17 goles por partido. A pesar de esos sensacionales números, el Vezina Trophy, al mejor guardameta de la Liga, fue para José Théodore de los Canadiens.
Quien sí se llevó un galardón individual de temporada regular fue el estelar defensa sueco Nicklas Lidstrom, registrando 59 puntos (nueve goles y 50 asistencias) en 78 partidos y, por si fuera poco, promediando la monstruosa cantidad de 31:10 minutos en promedio en el hielo por encuentro, solo superado por el líder esa campaña, Adrian Aucoin (32:19), de los Islanders.
El camino hacia la Stanley Cup
Los Red Wings arribaron a la postemporada como el amplio favorito para ganarlo todo, pues su récord, su roster y las sensaciones que generaba en el
hielo este equipo eran síntomas inequívocos de ser un contendiente firme.
Detroit liquidó a los Vancouver Canucks en los Cuartos de Final de la Conferencia del Oeste, pero no fue un obstáculo nada sencillo. De manera sorpresiva, los de Columbia Británica ganaron los dos primeros encuentros de la serie y se colocaron a medio camino de avanzar, pero los Red Wings ganarían los cuatro siguientes duelos para consumar la remontada.
Con las lecciones que dejó la serie ante los Canucks, Detroit se midió frente a los St. Louis Blues en las Semifinales de Conferencia, pero a diferencia de la ronda inicial, no permitieron sorpresas y despacharon el compromiso en tan solo cinco juegos.
En un duelo esperado, Detroit se vio las caras contra Colorado en la Final del Oeste y la serie no decepcionó a nadie. Se enfrentaron la mejor defensa de la NHL, la del Avalanche, contra la segunda mejor ofensiva de la Liga, la de los Red Wings. Tres partidos decididos por diferencia de un solo gol, tres duelos decidiéndose en tiempo extra, dos de ellos ganados por el equipo de la ciudad de Denver.
Con cuatro goles de Darren McCarthy y tres de Tomas Hollmstrom, ambos delanteros de líneas complementarias se erigieron como los héroes inesperados en la serie, cimentando el triunfo con dos blanqueadas en los Juegos 6 y 7 por parte de Hasek.
Luego de superar tan dura aduana, los Red Wings alcanzaron la Final de la Copa Stanley, en la que se midieron a los Carolina Hurricanes, un equipo que acababa de cumplir su quinto aniversario en la ciudad de Raleigh, Carolina del Norte, luego de ser la franquicia de los Hartford Whalers.
Con gol en tiempo extra de Ron Francis, Carolina ganó el primer partido de la Final de 2002 en la mítica Joe Louis Arena; sin embargo, los Red Wings estaban decididos a no claudicar en su misión y respondieron ganando el Juego 2.
El partido que inclinó la balanza de la serie fue el tercero, en el que Detroit ganó 3-2 en tiempo extra con gol de Igor Larionov en triple prórroga. Los Hurricanes nunca pudieron reponerse, pues en el Juego 4 Hasek implementó una nueva blanqueada para ganar los dos partidos en la Raleigh Entertainment & Sports Arena y liquidar la contienda en Detroit en el Juego 5.
Larionov sella triunfo en tercer tiempo extra
Legado
Este equipo de los Red Wings marcó el fin de una era. Aunque muchas de sus figuras veteranas como el capitán Steve Yzerman, Fedorov, Shanahan, Hull, Larionov, Robitaille, Lidstrom o Hasek, jugaron todavía algunas temporadas más con Detroit, sería la última Copa Stanley que ganarían en sus carreras.
Un total de 10 personajes de los aquellos Red Wings monarcas en 2022 fueron exaltados al Salón de la Fama del Hockey. Los casos de los delanteros Steve Yzerman, Sergei Fedorov, Brett Hull, Brendan Shanahan, Igor Larionov, Luc Robitaille, los defensas Nicklas Lidstrom y Chris Chelios, el portero Dominik Hasek y el entrenador Scotty Bowman.
Campeones de Campeones: 6-10 los mejores del resto
Campeón de Campeones: 5 - Penguins de 2016-17
Campeón de Campeones 4: Oilers de 1983-84
Campeón de campeones 3: Islanders de 1981-82
Campeón de campeones 2: Canadiens de 1976-77

















