Con la temporada 2026-27 de la National Hockey League acercándose rápidamente, NHL.com Internacional se sentó con el Comisionado Adjunto de la NHL, Bill Daly, para compartir sus pensamientos sobre el estado del juego y las perspectivas internacionales:
La National Hockey League se encuentra en una gran posición financiera y estructural a medida que el nuevo Acuerdo de Negociación Colectiva (CBA) entra en pleno vigor. Impulsada por un aumento exponencial de los Ingresos Relacionados con el Hockey (HRR), que registraron una histórica cifra de $6.43 mil millones recientemente y proyectan superar los $7.24 mil millones para la inminente campaña, la liga proyecta un escenario de crecimiento ininterrumpido.
Además de la bonanza económica, el nuevo acuerdo ha traído modernizaciones clave, destacando la eliminación de la controversial manipulación de la Reserva de Lesionados a Largo Plazo (LTIR), exigiendo ahora que las alineaciones de la postemporada cumplan estrictamente con el límite salarial para restaurar la equidad competitiva.
"El estado de la liga en este momento es muy sólido... y se fortalece cada día, lo cual es bueno", afirmó Bill Daly. "Tuvimos cifras récord el año pasado tanto en asistencia como en índices de audiencia e ingresos. Así que todo se ve bien".
Uno de los reflejos más tangibles de esta prosperidad es la agresiva expansión del tope salarial, el cual superará la barrera de los cien millones para establecerse en $104 millones. Este entorno de liquidez ha incentivado tácticas de mercado sumamente agresivas, como la reciente hoja de oferta por el joven centro sueco Leo Carlsson (un acuerdo de $90 millones igualado por Anaheim) y la masiva extensión contractual de ocho años y $112 millones del alemán Leon Draisaitl.
"Creo que es un signo de los tiempos hasta cierto punto, y obviamente los incrementos que ahora estamos viendo en el tope salarial de un año a otro van a resultar en grandes aumentos en los salarios", explicó el Comisionado Adjunto. "No lo vi como un unicornio o algo único de ninguna manera material. Mi suposición es que es la norma para los próximos años, al menos mientras el tope siga creciendo".
En el ámbito logístico y deportivo, la liga se prepara para implementar un calendario ampliado de 84 partidos de temporada regular, igualando la campaña más larga en la historia de la competición para permitir una simetría divisional perfecta. Para acomodar esta expansión, uno de los cambios fundamentales ha sido la drástica reducción y estandarización de la pretemporada.
"Creo que nuestra pretemporada se vuelve menos confusa en el sentido de que hay un calendario más estándar", detalló Daly. "Todos juegan cuatro partidos, tienes dos en casa, dos de visita, y luego entras directo a la temporada. Eso recorta parte del tiempo que probablemente se utiliza mejor para enfocarse en la competencia de la temporada regular".
A pesar del desafío táctico que supone para los cuerpos técnicos tener campamentos de entrenamiento acortados a solo 12 días, el ejecutivo se mostró plenamente convencido de los beneficios logísticos del cambio.
"Recortar el campamento de entrenamiento en siete días es importante", subrayó. "Poder empezar antes en el año calendario y terminar un poco antes es clave. Creo que era el momento adecuado para hacer ese movimiento".























