DET@TOR: Matthews envía latigazo en el power play

La NHL es una liga de valles y montañas, con cambios bruscos y repentinos.
Sin embargo, es una liga que siempre ve mejoras, caídas y grandes alces, y los Maple Leafs y el mexicoamericano, Auston Matthews no son la excepción.

Vea, y es que luego de una espectacular noche, otra de varias ya en la actual temporada, tanto los Maple Leafs como su goleador, siguen dando de qué hablar. Justo cuando tan solo hace unas semanas atrás, todos hablaban de la cesión de su otrora entrenador, Mike Babcock, un mejoramiento, y luego un decaimiento, previo a este despertar.
Y es que, los últimos días han sido de levantones dentro de tantos valles y montañas que, le han traído dividendos al equipo, pero más y sobre todo, gracias a las actuaciones y noches de ronda de Auston Matthews, que no solamente los lidera, sino además, pinta a ser su primer jugador en anotar 50 goles en una temporada, desde que lo hizo Dave Andreychuk un 24 de marzo de 1994, cuando batió al arquero Arturs Irbe a pase de Doug Gilmour.
MEDIO CENTENAR…
Y hay más, pues a sus 22 años, pinta para mucho más que una temporada de 50 dianas, especialmente, cuando se toma en cuenta que, es una cifra 'accesible', pues con su talento, podría -de mantener el paso actual- batir o superar lo que solamente han hecho Alex Ovechkin y Leon Draisaitl: responsables de tener múltiples temporadas de 50 anotaciones en los últimos seis años y algo que ellos superaron, luego de que lo hiciera Andreychuk en el 1993-94, cuando se apuntó 53 superando así, el medio centenar.
Y con noches múltiples en las últimas jornadas, Matthews va en la senda correcta.
El sábado por la noche, por ejemplo, firmó su segundo partido con goles múltiples en sus últimos tres partidos jugados (y su sexto), a lo largo de la temporada.

DET@TOR: Matthews anota segundo a pase de Marner

Algo que, desde 2016-17, solamente Ovechkin (29) había logrado, previo a Matthews (26).
Parte del despertar de este monstruo sobre hielo es que, los mejores jugadores saben cuándo están siendo desafiados.
ES RESPONDÓN
Y es que, Auston Matthews no ha llegado a su cuarta temporada de la NHL en Toronto para pasar desapercibido ante las demandas incesantes del mercado de hockey más grande y talentoso del mundo.
De hecho, la mayor parte de las estrellas de la NHL podrían registrar un poco menos de 15 minutos de tiempo de hielo en una derrota en Anaheim, por ejemplo, y no se diría mucho de ella. Otros 'cracks' dentro de la NHL incluso, podrían salirse con la suya con un par de noches invisibles en el tundra, en una minigira fuera de casa, en la cual su equipo registra un saldo negativo.

BUF@TOR: Matthews se pasea y bate a Ullmark

Pero Matthews, como cualquiera que haya comandado el centro de atención, el puesto de armador de Toronto sabe que esas noches, tardes o jornadas matutinas en fines de semana, no se presentan o pasan desapercibidas cuando llevas ese suéter azul y blanco con la icónica cresta de Toronto y compartes la capitanía junto a otros más.
Siempre se notan. Y con razón. Especialmente cuando hay $58 millones de razones para exigirle resultados.
ANTE AVISO…
Así que consideren el gran momento o explosión de Matthews como una respuesta a las críticas, en torno a un juego que, espera que los guerreros sean guerreros, y que el oro brille como tal.
Lo de los últimos días, no obstante, pesa más porque incluyó un enfrentamiento con Jack Eichel, quien últimamente parecía haber usurpado momentáneamente a Matthews por el título no oficial del mejor jugador estadounidense no llamado Patrick Kane.
Seguramente los fanáticos de los Maple Leafs discutirán sobre ese punto -con otros fans de otros equipos-a raíz de lo que ha hecho Eichel en los últimos días, pero lo que si queda claro, es que, Matthews tranquilamente le recordó al mundo que está en posesión de un par de manos excepcionalmente sublimes.
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¿Lo mejor de todo? Que cada día es un borrón y cuenta nueva, por lo que los dos goles y la asistencia en la victoria de Toronto por 4-1 sobre Detroit el sábado por la noche solamente es una probadita de lo que Auston nos puede dar.
La metálica, puck o disco como algunos le llaman, es obvio, parece dejar el palo de Matthews casi antes de que lo toque pues su disparo es así de bueno, como lo es su buen trato de esta. Otra cosa es que, carga una racha de tres juegos y siete puntos (cuatro goles, tres asistencias) por lo que anda totalmente prendido.
¿Y encima? Matthews ha demostrado y dejado en claro que, puede ser absolutamente dominante, y que en efecto, no es perfecto pues ha luchado con la consistencia. Algo que, por cierto, vemos desvanecer poco a poco y ¿por qué no? tras lo visto en los últimos días, entre valles y montañas, quizás sea una señal de la próxima evolución en su juego.