En la jornada del jueves de la NHL, en un enfrentamiento entre equipos con momentos contrastantes, los Pittsburgh Penguins lograron superar su reciente declive al detener la racha histórica del Colorado Avalanche.
Con una victoria por 4-0 en casa en el PPG Paints Arena, los Penguins pusieron fin a una serie de tres derrotas en las que habían cedido 14 goles mientras que no anotaron más que 6. Por su parte, Colorado venía de una asombrosa racha de 15 victorias consecutivas en partidos de visitante. El equipo de las montañas no había perdido fuera de su cancha desde el 4 de marzo contra los Dallas Stars, superando a los Buffalo Sabres, quienes habían conseguido 14 victorias consecutivas desde el 3 de abril al 13 de noviembre de 2006, lo que suponía la racha más larga en la historia de la liga, ya sea dentro de la misma temporada o en temporadas diferentes.
"Creo que este podría haber sido uno de los mejores partidos que jugamos durante todo el año desde el punto de vista de la estructura. Pensé que pudimos generar mucha ofensiva a partir de nuestra defensa, y creo que eso será un elemento importante de nuestro juego en el futuro", comentó el entrenador en jefe de Pittsburgh, Mike Sullivan. "Cuando ponemos atención en los detalles y defendemos el hielo importante, pensé que hicimos un trabajo mucho mejor en nuestra área de la red y al defender esa zona contra un equipo que tiene mucha velocidad, pero también mucho tamaño. Pensé que nuestros chicos compitieron con mucha intensidad en el área frente a la portería.



















