"Fue un gran cambio de inercia, pero creo que todavía nos sentimos bastante bien" dijo Crosby sobre haber dejado ir la ventaja de dos tantos. "No nos gusta encajen goles de manera tan seguida y, obviamente, ellos empatan el partido. Al responder con ese gol en el Power Play, nos sentimos bastante bien. Así que lo necesitábamos".
En el Power Play, los Penguins se fueron 2 de 5, y a la hora de eliminar sus castigos estuvieron mucho mejor. Anularon al Wild en tres oportunidades (tres de tres).
En los últimos cinco partidos Pittsburgh solo ha cedido dos goles en 16 ocasiones jugando en desventaja numérica.
"Creo que estamos haciendo un mejor trabajo siendo agresivos cuando tenemos una oportunidad. Estamos presionando el Power Play de los rivales, y no permitiéndoles el tiempo y el espacio para hacernos daño", señaló Sullivan.
"Creo que es cuando nuestra unidad de eliminación de penalidades luce más. Nos ha llevado un tiempo conseguir que algunos chicos se pongan de acuerdo. El regreso de Theodor Blueger a la alineación nos ayuda mucho en ese aspecto. Es un jugador muy inteligente. Hace buenas lecturas.
"Tiene una gran capacidad de reconocimiento y conciencia lejos del disco. Esos son los tipos de habilidades que son importantes para eliminar penalidades. Espero que podamos conseguir algo de confianza ahí. Creo que el último par de partidos ha sido significativamente mejor. Sólo tenemos que seguir construyendo sobre ello", ahondó.
Del otro lado, Minnesota (7-8-2) perdió su tercer juego en fila y el quinto de sus últimos siete encuentros.
"Jugar en la NHL no es fácil. No va a ser fácil", dijo Filip Gustavsson del Wild. "Tenemos que trabajar mucho más duro de lo que lo estamos haciendo ahora y encontrar la manera de ganar. Es más divertido ganar. Todo el mundo odia perder. Tenemos que dejar de hacerlo".