Con el comienzo de la pretemporada 2023-24 listo para arrancar el 23 de septiembre en Melbourne, Australia, NHL.com/es proveerá un análisis a profundidad sobre cada equipo y de cara a que entren en acción. En esta ocasión: Los Ángeles Kings.
Después de dos temporadas consecutivas de 40 o más victorias, luego de sobreponerse a una ausencia de tres años en la postemporada, los LA Kings han clasificado en años seguidos a los playoffs, con sólidas campañas y actuaciones, pero han tropezado dos veces, literal, con la misma piedra.
Los Kings fueron eliminados en 2021-22 y en 2022-23 en la primera ronda de los playoffs a manos de los Edmonton Oilers en siete y seis juegos, respectivamente, lo cual orilló a la gerencia a empezar a tomar medidas para que el equipo angelino sea capaz de superar ese primer escollo y profundizar de nuevo en la postemporada, algo que no logra la organización desde que ganaron la Copa Stanley (2014) por última vez, hace casi una década.
En un movimiento que sorprendió a muchos, los Kings prescindieron de su portero de muchos años, Jonathan Quick (ganador del Conn Smythe Trophy en 2012), al mandarlo en canje con los Vegas Golden Knights antes de la fecha límite de cambios de la NHL en 2022-23, con lo cual enviaron un mensaje: una renovación se puso en marcha.
Es verdad que las otras dos piezas importantes de esos campeonatos de la Copa Stanley, aún en activo, como el estelar y veterano centro esloveno, Anze Kopitar, y el estelar defensa Drew Doughty, han demostrado que siguen siendo valiosos jugadores que tienen mucho que aportar además de su experiencia y liderazgo en el vestidor. Pero ese talento debe ser redondeado.






















