No obstante, llevarse las dos unidades en este cotejo no fue nada sencillo, a pesar de las contribuciones del delantero de líneas complementarias, Michael McCarron, quien anotó dos de los tres goles de los Predators, ambos en el primer periodo, a los 10:20 el primero y a los 18:38 el segundo, su segundo y tercer goles de la campaña.
“Definitivamente trae confianza y una buena sensación cuando estás ganando”, dijo el entrenador principal de Nashville, Andrew Brunette. “Es sorprendente cómo sucede eso en este juego y en cualquier deporte”.
Pero primero tuvieron que sortear la esperada reacción de los Penguins, que llegó en los subsecuentes periodos. Primero con el décimo gol de la temporada de Evgeni Malkin a los 5:49 del segundo lapso para recortar la diferencia a 2-1. Y luego el empate, por parte de Bryan Rust, también con su décima anotación de la campaña, a los 2:26 del tercer periodo, en el que ya no cayeron más goles y el partido se vio forzado a ir a tiempo extra.
Sin embargo, los Predators les bastaron solamente 14 segundos después de comenzada la prórroga para liquidar el encuentro, en una jugada controversial y dramática en la que Filip Forsberg toma el disco desde bien profundo en su zona defensiva, acelera y a la hora de entrar a la zona de ataque, ocurrió un detalle no menor.
Ryan O’Reilly se había adelantado y trató de frenarse para no cortar la jugada ofensiva de Forsberg con una posible marcación de fuera de lugar, pero lo que dificultó más las cosas fue una colisión con Crosby y a O’Reilly solo le quedó hacer un ‘split’ en el hielo para mantener contacto con la línea azul y no estropear la jugada.
Forsberg consumó la escapada y batió en el mano al guardameta de los Penguins Tristan Jarry con un tiro la zona baja de la portería para hacer de la Bridgestone Arena un recinto escandaloso.
“Creo que estoy jugando bastante rápido", dijo Forsberg, que también dio una asistencia. “Creo que nuestra línea está jugando muy bien en la zona profunda. Creo que estamos recuperando muchos discos y creando así. Obviamente O'Reilly y Gustav Nyquist están haciendo que sucedan muchas jugadas para mí. Sólo trato de estar en los lugares correctos”.
El gol de Forsberg, el duodécimo de la temporada para el delantero sueco, se convirtió en el segundo más rápido en el tiempo extra en la historia de los Predators, tan solo por detrás del que marcó David Legwand el 9 de marzo de 2006 a los seis segundos.
“Estoy contento con la forma en que está jugando el equipo en este momento”, dijo Nyquist quien contribuyó una asistencia en el primer gol de McCarron. “Obviamente, es divertido estar un poco en racha. Es difícil hacerlo en esta liga. Simplemente tenemos que seguir haciendo las mismas cosas. Hoy (anoche) vencimos a un equipo bastante bueno”.
Para los Penguins ha sido un mes complicado, particularmente las dos últimas semanas en las que el equipo solo ha ganado dos de los últimos siete encuentros y apenas uno de los cuatro más recientes, rezagándose en el sexto lugar de la División Metropolitana.
“Nashville ha jugado muy bien”, dijo Mike Sullivan, entrenador en jefe de los Penguins. “Habían ganado cinco seguidos antes. Su línea superior es dinámica. Forsberg está teniendo un gran año. Tienen a Roman Josi y Ryan McDonagh en la línea azul. Este es un buen equipo de hockey. Salimos del primer periodo abajo, creo que nuestro equipo jugó bien. Y eso es lo que les dejamos claro”.
Sullivan agregó: “Simplemente tenemos que seguir así. Tenemos que esforzarnos e intentar trabajar para conseguir el siguiente gol y recuperar el juego. Le doy mucho crédito a los jugadores. Pienso que hicimos eso”.
Nashville querrá sacarle todo el jugo posible a su prolongada estadía de cuatro juegos en casa a la que le quedan dos cotejos, ante el Minnesota Wild y los New York Rangers, antes de empezar una gira.