“Obviamente es importante, pero todo lo que es son dos victorias, y necesitamos otra el martes (contra los Vegas Golden Knights). Sólo tenemos que seguir mejorando nuestro juego, y eso es todo”, dijo McDavid. “El juego en equipo definitivamente ha sido más simple. Es algo de lo que hablamos, y sabes, pienso que los muchachos han hecho un gran trabajo al aceptar eso. Somos un buen equipo presionando en zona ofensiva, realmente lo somos. Y cuando usamos a nuestro favor, podemos convertir pasar a la ofensiva bastante rápido. Eso es algo que debemos seguir haciendo”.
El ’97’ de Edmonton también se convirtió en el segundo jugador en activo, junto con Nicklas Backstrom (dos veces en la campaña 2007-08), en los únicos jugadores en registrar partidos consecutivos de cuatro asistencias, luego de las cuatro habilitaciones ante los Washington Capitals el pasado viernes.
Pero ligar su segundo triunfo para Edmonton no fue nada fácil. Los Ducks salieron decididos a complicarles las cosas a los Oilers en el Rogers Place. Max Jones puso adelante a Anaheim a los 3:32 del primer periodo y aunque Evander Jane empató el juego para los locales a los 4:36 del mismo lapso, Jones anotó su segundo gol del partido a los 6:10 para devolverle la ventaja a los californianos.
Pero fue ahí cuando apareció McDavid, quien a los 9:29 del primer tercio anotó el 2-2, marcando el primero de siete goles sin contestación para Edmonton le diera un irrevocable rumbo al partido.
“Vuelven a ponerse en ventaja 2-1 y encontramos la manera de regresar al juego. Eso es algo que nos ha costado mucho durante todo el año, por lo que fue bueno ver un poco de tenacidad”, comentó McDavid. “La confianza es obviamente una gran parte de esto. Creo que todo nuestro equipo está jugando mejor y creo que es por eso que estamos empezando a ver que los muchachos tienen éxito”.
McDavid se convirtió en el tercer jugador diferente de los Oilers con partidos de cuatro asistencias consecutivos, junto con Wayne Gretzky (tres veces, la última en 1986-87) y Jari Kurri (1988-89).
“Esto no es sólo un interruptor de luz que uno o dos muchachos pueden encender, se necesita todo un grupo. Los muchachos están haciendo jugadas y simplemente entra el disco”, añadió el capitán de Edmonton.
Los Oilers sellaron su contundente triunfo con el 3-2 de Ryan Nugent-Hopkins a los 12:37 del primer lapso; Zach Hyman puso el 4-2 a los 17:50 del primer periodo; el 5-2 de James Hamblin a los 5:01 del segundo tercio; el 6-2 el segundo de Hyman a los 7:20 del segundo; Leon Draisaitl puso el 7-2 a los 7:11 del tercero y el 8-2 fue obra de Mattias Ekholm a los 15:50, ambos tantos en power play.
“Pienso que nos mantuvimos firmes desde el principio y seguimos adelante", dijo Nugent-Hopkins quien anotó el gol ganador. “Ellos anotaron, nosotros también, respondieron, nosotros igual, y quiero decir, eso es lo que tienes que hacer a veces. No vas a empezar de la manera que quieres, pero tienes que ser capaz de permanecer así, y simplemente empezamos a funcionar a partir de eso”.
Para Anaheim se trató de su sexta derrota consecutiva, dando al traste con un sólido y esperanzador comienzo de temporada. De hecho, el momento por el que pasan los Ducks es más grave, pues solo han ganado dos de los últimos 10 encuentros.
“Es terrible estar en el lado perdedor de un juego de 8-2”, dijo Greg Cronin, entrenador de los Ducks. “Estamos pasando por una mala racha y tenemos que buscar la manera de ponerle un fin”.