Marleau Marner, Matthews

Patrick Marleau estaba guardando una cuarentena voluntaria junto a su familia cuando su esposa, Christina, se alejó.
"Nos faltan algunos niños", dijo ella, "entonces los tengo que ir a buscar".

Los Marleau estaban en su casa de San Jóse, lugar en dónde Patrick fue delantero de los San Jose Sharks de 1997 a 2017 y una vez más esta temporada antes de ser traspasado a los Pittsburgh Penguins el 24 de febrero.
Dos de sus hijos estaban en el cuarto, pero dos no.
Lo gracioso es que los otros, que muy bien pudieran ser sus hijos, estaban a través de una pantalla tomando parte de una video conferencia que fue organizada por la NHL.
Ahí estaban los delanteros de los Toronto Maple Leafs Mitch Marner y Auston Matthews. Marner en su ciudad natal de Toronto y Matthews en su ciudad natal de Phoenix, cada una lucía una gorra de beisbol volteada.
El teléfono de Marner empezó a sonar.
"Mitch, por favor", lo regañó Marleau.
"Disculpa, Pat", dijo Marner.
Disculpa, papá.

Con la temporada de la NHL en pausa desde el 12 de marzo debido a las preocupaciones sobre el coronavirus, esta fue una buena oportunidad para que se volvieran a reencontrar, recordar cómo su amistad creció y compartir algunas risas.
Marleau firmó con los Maple Leafs como agente libre el 2 de julio de 2017. Al comienzo del torneo de 2017-18, ya contaba con 38 años. Marner y Matthews tenían 20 cada uno.
De primero, Marleau fue reservado. Jamás había tenido que incorporarse a un nuevo equipo dentro de la NHL. Quería acoplarse al ambiente del vestidor gradualmente.
"Durante las primeras semanas, estuvo muy callado", indicó Matthews. "Casi no me habló, trataba de evitarme".
Marleau contó que Marner y Matthews le cayeron bien. De acuerdo con él, en su primera gira con los Maple Leafs, entró al cuarto de hotel de ellos y los invitó a pasar el tiempo.
Matthews por su parte, recuerda que fue a cenar y que cuando regresó encontró a Marleau con Marner.
"Estabas sobre la cama de Mitch…" señaló Matthews entre risas.
"Sí," respondió Marner.
"Estabas con Mitch y me estaban esperando. Íbamos a ver una película", agregó Matthews.
¿Cuál película vieron? Bueno, fue una de Disney, por supuesto: "Cars 3".
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"Era una tradición", explicó Matthews. "Cada gira poníamos una película y ordenábamos un postre".
Era como si fueran padre e hijos.
La primera vez que los Marleau invitaron a Marner y Matthews a su casa para cenar, sus hijos biológicos jugaron mini hockey con sus hijos adoptivos. De ese punto en adelante, Marner y Matthews se aseguraban de cargar con pantaloncillos y camisetas extras.
"Sabíamos que íbamos a sudar mucho jugando mini hockey por horas", manifestó Marner. "Creo que así fue cómo empezó nuestra relación. Los visitábamos y pasábamos tiempo con sus niños. Sentíamos que éramos parte de la familia".
Matthews contó que la relación fue creciendo a lo largo de los dos años que Marleau estuvo en Toronto.
"Obviamente, era muy divertido pasar el rato con sus hijos ", dijo Matthews. "Creo que a ellos también les gustaba pasar el rato con nosotros. Siempre nos divertíamos, los juegos de mini hockey eran intensos".
De una manera, usaban Relojes Apple para tomar el tiempo de juego.
"Cuando uno se llegaba a quebrar, ahí empezaba el descanso", indicó Marleau.

matthews

Durante la video conferencia, además de develarse que Marner podría sobrevivir comiendo solo pizza de ser necesario, los tres también dieron conocer una regla que tenían cuando iban a cenar juntos.
"No podías tocar tu teléfono", exclamó Marner. "Si lo tocabas, tenías que pagar la cuenta. Hacíamos esto para que pudiéramos disfrutar más del rato y hablar de otras cosas, en vez de estar en el teléfono viendo tu cuenta de Twitter y Instagram o mandando textos. Era una manera divertida de convivir.
La única excepción era cuando Marleau tenía que contestar llamadas de su familia.
"El estar junto a tu familia y amigos es algo bastante importante, especialmente en tiempos como estos", expresó Marleau.
"Tenemos que practicar el distanciamiento social para detener la propagación del virus. Sin embargo, no debemos de estar alejados. Cuando estemos juntos, debemos de guardar nuestros teléfonos. Pero ahora que estamos a la distancia, debemos sacarlos para poder reencontrarnos".
Matthews siempre ha apreciado mucho la amistad del jugador veterano.
"Me gustaba estar cerca de [Marleau], fuera y sobre el hielo. Era bueno contar con alguien con quién podía tener buenas conversaciones sobre la vida y el hockey", expresó el mexicoamericano.
Marner y Mathhews, de 22 cada uno, se mantienen en contacto con Marleau, de 40.
"Sé que, si llegara a necesitar algo o si necesitara apoyarme en alguien, él es un tipo que ha pasado por muchas cosas", dijo Matthews. "Sé que es un amigo cercano y que siempre me va a hablar con mucha honestidad".