"Fueron grandes recuerdos para mí y mi familia", dijo Malkin. "Fue una noche emotiva. Espero quedarme aquí toda la vida. Es un equipo increíble. Una organización increíble. Espero que este sea un año especial para mí. No juegas un partido como este, quizás uno o dos en tu vida. Hubo mucha emoción, mucho pensamiento. Sólo pensé durante todo el partido que teníamos que ganar".
Malkin se convirtió en el segundo jugador en la historia de los Penguins que patina en 1,000 partidos con el club. Se unió al capitán Sidney Crosby (1,127 juegos). También se convirtió en el jugador 64 de la historia de la NHL que patina por lo menos 1,000 cotejos con un solo equipo.
Con su tanto, el jugador de 36 años llegó a los 1,166 puntos (452 goles y 714 asistencias) en ya 1,000 partidos juagados en la NHL. Entre los patinadores en activo, solo Crosby es el jugador que tuvo más puntos cuando alanzó este hito (1,278).
Además, Malkin también se convirtió en el jugador 56 de la historia de la NHL que marca un gol en el partido 1,000 de su carrera. Josh Bailey fue el último en hacerlo el 28 de octubre con los New York Islanders.
"Creo esto que significa mucho para él", dijo el entrenador en jefe de los Penguins, Mike Sullivan. "Este hito es todo un logro. No hay muchos jugadores en esta liga que logren jugar 1,000 partidos, y menos aún, jugar esos 1,000 partidos para una sola franquicia. Todos sabemos lo que significa 'Geno' para la ciudad de Pittsburgh y esta organización y el legado que ha construido. Sé que fue una noche especial para él. Su familia estuvo aquí para celebra con él, lo que fue estupendo. Creo que el hecho de que salgamos con la victoria hace que la experiencia sea mucho más memorable".
Fue una noche emotiva en el United Center por completo. Los Blackhawks de su lado le rindieron homenaje al delantero del Salón de la Fama del Hockey, Marian Hossa, al retirar su número 81 durante una ceremonia previa al partido. Hossa ganó la Stanley Cup con Chicago en su gran paso de la última década (2010, 2013 y 2015).