La mala noticia fue que el pasado 9 de agosto, se dio a conocer que Pacioretty se sometió a una cirugía en el talón y por lo tanto no podrá jugar al menos hasta el mes de febrero. Pese a perderse más de la mitad de la temporada pasada por una fractura en el pie y una lesión en la mano, Pacioretty aportó 37 puntos (19 goles, 18 asistencias) en 39 partidos. El jugador de 33 años acumula 77 goles en Power Play en 850 juegos de temporada regular y, cuando esté sano, debería ser un impulso para la unidad de equipos especiales del equipo, que terminó en el puesto 13 de la liga con un 22% de conversión al momento de contar con ventaja numérica sobre la pista.
"Es difícil, especialmente cuando llegas a un nuevo equipo", dijo Burns al portal The News & Observer el 10 de agosto. "No conoces la ciudad, el equipo. Solo quieres poner dar el mejor paso adelante y estar cerca de los muchachos, conocerlos y salir a batallar con ellos. Lo principal es que pueda cuidarse para que regrese bien".
Burns, quien llegó proveniente de los San Jose Sharks, equipo con el que ha jugado las últimas 11 temporadas de una carrera de 18 campañas que inició con el Minnesota Wild, viene de sumar 54 puntos (10 goles, 44 asistencias) en la 2021-22 y acumula una racha de 679 partidos consecutivos. A sus 37 años, se espera que haga dupla con Jaccob Slavin, en la principal unidad defensiva del club.