La victoria de los Stars no solo les otorga los dos puntos reglamentarios, tiene un timbre de orgullo muy particular, pues cortaron la racha de 11 juegos (récord de 10-0-1 durante la seguidilla) consecutivos de los Rangers sumando al menos un punto.
También los Stars enfriaron a su estelar delantero Artemi Panarin, quien estaba cursando una racha de 15 partidos (10 goles y 16 asistencias durante ese lapso) en los que había conseguido por lo menos un punto.
“En el segundo periodo, creo que habíamos alcanzado nuestro juego y comenzamos a tomar el control”, dijo el entrenador en jefe de los Stars, Peter DeBoer. “Se sintió un poco como el juego de Colorado, pero al revés. No creo que nos haya gustado nuestro primer periodo. Pienso que les habíamos dado demasiado espacio, demasiado tiempo. Salimos en el segundo y tercero y jugamos como necesitábamos contra un equipo como ese y fuimos recompensados por ello”.
A través del Power Play, Vincent Trocheck adelantó a los neoyorquinos a los 16:25 del primer periodo y Kaapo Kakko puso el 2-0 en favor de los Rangers a los 13:38 del segundo tercio, bajando los decibeles del recinto y con el recuerdo fresco en la memoria por lo sucedido el sábado ante Colorado.
“Sabíamos que podíamos ser mejores”, dijo Pavelski sobre estar abajo 2-0. “Una ejecución un poco más dura y limpia. Nuestro juego mejoró a medida que avanzaba la noche. Ganábamos más carreras por los discos y las batallas eran más duras. El apoyo creo que fue una de las cosas más importantes. Siempre había tres tipos peleando el puck. Y luego hubo algunos errores. Scott Wedgewood hizo un par de salvadas oportunas, especialmente en el tercero”.
La reacción comenzó con el ejemplo del capitán, cuando Jamie Benn anotó el primer gol de Dallas a los 14:23 del segundo periodo, solo 45 segundos después de que Nueva York anotara su segundo gol. Y los texanos no se detendrían hasta llegar a la cuenta de seis.
No fue sino hasta transcurridos 61 segundos del tercer periodo que los Stars empataron, gracias al octavo gol en la temporada para Joe Pavelski, quien anotó el gol 33 en su carrera para empatar un partido en el tercer periodo, la segunda mayor cifra para un jugador en activo, solo detrás de Alex Ovechkin (53).
Mason Marchment anotó el 3-2 a los 7:06 mediante una situación de ventaja numérica. Tyler Seguin puso el, 4-2, anotando el gol ganado y poniéndose a uno de ser el tercer jugador en la historia de la franquicia con 50 tantos definitorios.