"Ya llegamos una vez, nos tomó cinco años para volver, entonces ha sido mucho tiempo. Las enseñanzas que tuvimos nos han ayudado hasta este punto en lo mental", explicó. "Nuestros viajes a los playoffs nos ayudan a saber que esperar. Se puede ganar un juego, pero el vestidor se mantiene ecuánime y nos enfocamos en el segundo. Obviamente, queremos un desenlace diferente a comparación al de hace cinco años".
En cuanto al entrenador del Lightning Jon Cooper, él no solo volverá a una Final de la Stanley Cup también--dirigió al club en 2015--sino que también se estará reencontrando con un viejo conocido.
El timonel de Dallas Rick Bowness fue auxiliar de Cooper cuando tomó las riendas de Tampa Bay en 2013 en su primer año como entrenador en jefe en la NHL. Trabajaron juntos hasta el 2018; Bowness fue despedido por el Gerente General del equipo de ese entonces Steve Yzerman.
Cooper le acreditó mucho del éxito que ha gozado en su carrera con el Lightning a Bowness. Pero también dejó en claro que no existe ninguna enemistad entre los dos debido a cómo salió del equipo.
"Aprendí mucho de él, cómo trabaja la liga y cómo tener éxito en ella", indicó. "Tuvimos buenos tramos como el de 2015, Bowness tuvo mucho que ver. Luego, él se fue, fue un adiós amigable. Los entrenadores siempre cambian de equipos, a veces un nuevo comienzo es necesario. Pero lo diré una vez más, yo no estaría aquí sin Rick".