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En la Final de la Stanley de Cup de 2020 ante los Dallas Stars, el Tampa Bay Lightning podría hacer historia.
El club floridano está ante la posibilidad de convertirse en el primer equipo de la época de expansión de la NHL (desde 1967-68) en ganar la Copa una temporada después de haber sido barridos en la Primera Ronda de los Playoffs.

El año pasado, tras ganar el primer Presidents' Trophy--el premio para el equipo con el mejor récord de la Fase Regular (62-16-4) --en la historia de la franquicia, fueron humillados por los Columbus Blue Jackets.
"No nos fue bien en esos los playoffs. Es grandioso poder regresar y competir por la Copa", dijo el delantero Nikita Kucherov refiriéndose a la reivindicación del Lightning. "Todos en el vestidor entienden que tan difícil es llegar a este punto, no es fácil".
Por su parte, Victor Hedman contó que, aunque es un año distinto y el club tiene rostros nuevos, la decepción de la serie contra los Blue Jackets motivó mucho a Tampa Bay en esta campaña.

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"Creo que somos mejores este año", expresó. "Columbus es un buen equipo y nos agarraron la temporada anterior. Si no estás listo, puedes irte temprano y así nos pasó. Pero creo que lo pudimos superar rápidamente, aprendimos nuestra lección y tomamos experiencia. No quieres sentirte así nuevamente".
Algo que definitivamente impulsó al Lightning en esta postemporada, fue el hecho de que pudieron regresarle el favor a Columbus. Los eliminaron en la primera ronda en cinco juegos; el primero de la serie necesitó cinco períodos de tiempo extra para definirse.
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"Este año los vimos otra vez, y el poder sobreponernos a ese obstáculo, nos ayudó mucho. Nos dio mucha más confianza de la que teníamos al comienzo de estos playoffs", enfatizó Hedman.
Poderío clave
El camino de Tampa Bay hacia su cita con los Stars fue marcado por las grandes actuaciones de sus figuras.
Kucherov--el ganador del Hart Trophy la campaña pasada, el premio al Jugador Más Valioso de la Liga--actualmente es el máximo anotador de la postemporada con 26 puntos (seis goles y 20 asistencias) en 19 cotejos. El alero derecho ha empatado la marca de la franquicia de más puntos registrados dentro de un año completo de playoffs, la cual fue establecida por Brad Richards (12 goles y 14 asistencias) cuando el club conquistó su primera y única Stanley Cup hasta el momento en 2004.
Ante la ausencia del capitán del equipo Steven Stamkos, quien no ha jugado en esta postemporada debido a una lesión, Brayden Point ha llevado su juego a otro nivel; ostenta 25 puntos (nueve goles y 16 asistencias) en 17 encuentros.

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Del otro lado de la pista--el ganador del Vezina Trophy, el premio al arquero del año--de la temporada pasada y finalista en esta, Andrei Vasilevskiy ha sobresalido inmensamente. En esta postemporada registra una foja de 14-5 con un promedio de goles recibidos (GAA) de 1.82 por partido y un porcentaje de salvadas (SV%) de .931. Vasilevskiy ha sido titular en todos los 19 cotejos de Tampa Bay en los playoffs. Solo ha permitido dos goles o menos en ocho de sus últimos nueve juegos.
Pero Hedman, ganador del Norris Trophy de 2018--el premio al defensor del año-- y finalista para el galardón en esta campaña también, se ha robado los reflectores por sus contribuciones a la ofensiva. Junto con Point, encabeza al equipo en tantos (9, 15 puntos en total). Está a uno de igualar a Bo Horvat de los ya eliminados Vancouver Canucks como el máximo goleador de los playoffs.
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Con su cosecha, Hedman empató con Brad Park (1978) y Bobby Orr (1970) en el tercer puesto de la lista de los defensores con más goles anotados dentro de un año completo de postemporada. Brian Leetch (1994) es segundo con 11, y Paul Coffey (1985) es dueño de la marca con 12.
"Él está consciente de su papel con el equipo, es el líder de la línea azul", comentó el también defensor Kevin Shattenkirk hablando de la importancia del sueco para Tampa Bay. "Se comporta a la altura y lidera por medio de su ejemplo. Está produciendo puntos y jugando tremendamente en el ataque para nosotros, pero aún está haciendo muchas cosas buenas en la zona defensiva".
"Es un fenómeno cada vez que sale al hielo. Es algo que todos admiramos".
Nuevamente a la Final
Para nueve miembros del actual plantel, esta será la segunda Final de la Stanley Cup que disputan con el Lightning.
En 2015, el club floridano se enfrentó a los Chicago Blackhawks; cayeron en seis juegos. Tras este traspié, se quedaron a un paso de regresar a la gran serie final en dos ocasiones (2016 y 2017).
Hedman cree que esta vasta experiencia en instancias decisivas con la que cuentan podría marcar la diferencia contra los Stars.

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"Ya llegamos una vez, nos tomó cinco años para volver, entonces ha sido mucho tiempo. Las enseñanzas que tuvimos nos han ayudado hasta este punto en lo mental", explicó. "Nuestros viajes a los playoffs nos ayudan a saber que esperar. Se puede ganar un juego, pero el vestidor se mantiene ecuánime y nos enfocamos en el segundo. Obviamente, queremos un desenlace diferente a comparación al de hace cinco años".
En cuanto al entrenador del Lightning Jon Cooper, él no solo volverá a una Final de la Stanley Cup también--dirigió al club en 2015--sino que también se estará reencontrando con un viejo conocido.
El timonel de Dallas Rick Bowness fue auxiliar de Cooper cuando tomó las riendas de Tampa Bay en 2013 en su primer año como entrenador en jefe en la NHL. Trabajaron juntos hasta el 2018; Bowness fue despedido por el Gerente General del equipo de ese entonces Steve Yzerman.
Cooper le acreditó mucho del éxito que ha gozado en su carrera con el Lightning a Bowness. Pero también dejó en claro que no existe ninguna enemistad entre los dos debido a cómo salió del equipo.
"Aprendí mucho de él, cómo trabaja la liga y cómo tener éxito en ella", indicó. "Tuvimos buenos tramos como el de 2015, Bowness tuvo mucho que ver. Luego, él se fue, fue un adiós amigable. Los entrenadores siempre cambian de equipos, a veces un nuevo comienzo es necesario. Pero lo diré una vez más, yo no estaría aquí sin Rick".