Mejores 10: Jugadas Stars, hasta el momento

Para esta campaña, los Dallas Stars buscaban seguir creciendo, especialmente después del éxito que consiguieron el año pasado.

Su intención, era alcanzar los Playoffs de la Stanley Cup en temporadas consecutivas por primera vez desde 2007-08, cuando disputaron las Finales de la Conferencia del Oeste por última ocasión.

Comenzaron mal y se repusieron.

Sin embargo, al momento de la pausa del 12 de marzo de la NHL debido a las preocupaciones relacionadas con el coronavirus, el equipo iba en picada.

Dallas terminó la temporada regular con una marca de 37-24-8 y un porcentaje de puntos de .594, el cuarto mejor del Oeste.

Su registro porcentual le bastó para colocarse entre los cuatro equipos de la conferencia que estarán disputando el torneo Round-Robin, como parte de las Eliminatorias de la Stanley Cup. La competencia determinará el sembrado de los clubes, de cara a los playoffs en el Oeste.

Quizás, los Stars no figuren entre los favoritos para ganar la copa, debido a los malos resultados que arrastraban antes de que se congelaran las acciones. No obstante, cuentan con cualidades formidables y aquí, cinco razones por las que Dallas, podría ganar el segundo campeonato de su historia como franquicia

Riqueza de sobra en la portería

Los arqueros de los Stars han sido los baluartes del equipo esta temporada. Sus esperanzas para alzar la Copa dependen mucho de ellos.

Ben Bishop y Anton Khudobin solo permitieron 177 goles entre los dos durante la campaña regular. Fue la segunda cifra más baja de la NHL detrás de la que produjeron Tuukka Rask y Jaroslav Halak de los Boston Bruins al ceder 175.

Bishop, un veterano de 13 temporadas, es la primera opción y la piedra angular del equipo.

TBL@DAL: Bishop con tapada magistral

Sus números bajaron a comparación de los que obtuvo la campaña pasada cuando fue finalista para el Veniza Trophy, el premio al arquero del año, por tercera ocasión en su carrera. Permitió un promedio (GAA) de 1.97 goles por partido y tuvo un porcentaje de salvadas de .934, fueron las mejores cifras de su trayectoria. Pero, aun así, las que registró este año, también fueron estupendas.

Bishop registró una foja de 21-16-4, permitiendo 2.50 goles y un porcentaje de salvadas de .920, con el cual, quedó empatado como el 10mo mejor, entre los porteros con al menos 10 partidos disputados.

Por su parte, como suplente, Khudobin, generó números que muchos equipos quisieran que tuvieran sus arqueros principales. El arquero de 11 campañas, registró una marca de 16-8-4, recibiendo 2.22 tantos por encuentro, además de un porcentaje de salvadas de .930, siendo el mejor, entre los guardametas con al menos 30 participaciones.

Solvencia en la línea azul

El grupo de defensores en frente de Bishop y Khudobin también es muy capaz. Ayudaron a que la unidad defensiva de Dallas fuera una de las más impenetrables de la temporada regular.

Los texanos permitieron 2.52 goles por cotejo, 174 en total y 110 en situaciones de 5 vs. 5. En cada categoría, solo estuvieron detrás de los Bruins (2.39, 167, 106), el mejor equipo de la NHL durante el certamen.

Sobresalió Miro Heiskanen de solo 20 años. El defensor terminó con el mejor diferencial (+14) del grupo, y su promedio de 23.46 minutos sobre el hielo por partido lideró al equipo. Del lado ofensivo, produjo 35 puntos (ocho goles y 27 asistencias) para los Stars.

MIN@DAL: Heiskanen, Guarianov conectan en PP

Esa Lindell fue clave a la hora de evitar que sus porteros vieran fuego; lideró al equipo con 127 tiros bloqueados. Jamie Oleksiak fue segundo en cuanto a impactos (153), lo superó Jamie Benn (167).

Además de darle solidez a la línea, Lindell y Oleksiak también se unieron a los delanteros Tyler Seguin y Jamie Benn, como los únicos jugadores de Dallas que disputaron los 69 juegos, de la recortada campaña regular.

Un ataque con mucho potencial

La producción de goles, fue un problema para los Stars.

A lo largo del torneo, Dallas marcó 180 goles en total, esta cifra solo está por encima de las que registraron Los Ángeles Kings (178) y los Detroit Red Wings (145). Y su balance de tantos por partido, de 2.58, fue el 26to de la Liga.

Sin embargo, Dallas tiene individualidades interesantes que, si se encienden, pueden resolver partidos y llevar lejos al equipo.

El delantero novato Denis Gurianov, lideró al equipo con 20 goles (siete en Power Plays). Su registro, quedó empatado como el segundo mejor, entre todos los debutantes de la NHL, junto a la del delantero de los Buffalo Sabres Victor Olofsson.

Gurianov es el jugador sensación de Dallas de este torneo. Todo ello, a pesar de haber sido enviado a la AHL (American Hockey League), luego de apenas tres partidos. El atacante volvió con más confianza y mucho impulso. En cuanto a goles marcados, le siguieron Jamie Benn y Roope Hintz con 19.

CGY@DAL: Gurianov le mete pedalazo en gol

Benn promedió 16.26 minutos sobre el hielo en 69 partidos como miembro de la primera línea. Hintz (14.45 en 60) y Gurianov (12.59 en 64) dejaron un balance menor, al jugar en la segunda unidad. Ante la alarmante falta de gol, es muy probable que pudieran ver más acción cuando se reinicien las acciones.

La completa recuperación de Alexander Radulov también puede revivir al ataque de los Stars. Una serie de lesiones y una enfermedad, mermaron su rendimiento y lo tuvieron fuera por algunos juegos desde diciembre. En sus primeras dos campañas en Dallas, (2017-18 y 2018-19), el delantero ruso fue uno de los principales goleadores del club, al concretar más de 27 tantos en cada una. Este certamen sólo marcó 15 en 60 partidos.

Por su parte, Seguin, quien lideró al equipo con 50 puntos, tuvo un desempeño anormal a la hora de meter gol. Solamente efectuó 17 tantos en 69 cotejos. Del 3 de enero al 13 de febrero, sufrió la peor sequía de su carrera de 10 campañas, al pasar 17 duelos sin marcar. El hábil armador había sido el máximo goleador del equipo, en cinco de sus seis torneos previos con los Stars, tras llegar en 2013. Su cosecha más baja fue de 26 (2016-17) y su más alta de 40 (2017-18).

CHI@DAL: Seguin anota gol arriba y al ángulo

La causa de su declive fue simplemente la mala suerte. Ya refrescado debido al largo descanso, no sería sorpresa alguna, el despertar de Seguin.

Saben reponerse

Aunque llegan al reinicio de la campaña con la carga mental de haber perdido sus últimos seis cotejos antes de la pausa, los Stars han mostrado que tienen una gran capacidad de reacción tras haber superado dos momentos bastantes difíciles en este certamen.

Primero, Dallas empezó lejos de lucir como un equipo que aspiraba clasificar a la postemporada otra vez. Perdieron ocho de sus nueve partidos iniciales (1-7-1). Pero luego, se despertarían ferozmente, con récord de 14-1-1 en sus siguientes 16 encuentros. Este tramo incluyó un paso de siete triunfos en ocho cotejos, y una racha de siete victorias.

Cuando parecía que todo iba viento en popa para Dallas, el 10 de diciembre el equipo fue estremecido sorpresivamente. El entrenador en jefe Jim Montgomery sería despedido por "conducta no profesional". El timonel había llegado en el verano de 2018 y era visto como el principal responsable, de la nueva vida que estaba disfrutando el club tras vivir unos años grises.

Uno de sus auxiliares, Rick Bowness, fue nombrado el entrenador interino para el resto del torneo. Pese al abrupto cambio, los Stars reaccionaron de buena manera, con una marca de 9-3-1, tras los primeros 13 duelos, bajo las órdenes de Bowness.

El conjunto tejano claramente tiene la fortaleza mental que se necesita para recorrer el arduo y espinoso camino hacia la Copa.

No quieren lamentarse, otra vez

Lo que sucedió en los playoffs de la temporada pasada, seguramente está en el fondo de las mentes de los jugadores de los Stars.

Es una historia de lo que pudo ser.

En la primera ronda dieron la sorpresa al eliminar, en seis juegos, a los campeones de la División Central, los Nashville Predators, equipo que en 2016-2017 había disputado la final de la Stanley Cup y que, en 2017-18, se adjudicó el Presidents' Trophy, debido a registrar la mejor marca de la temporada regular.

Fue la primera serie que Dallas había ganado en casa en 11 años.

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Con este impulso, se enfrentaron a los St. Louis Blues, que estaban embalados tras empezar el 2019 como el peor equipo de toda la NHL.

Fue una serie bastante reñida, ninguno de los siete partidos se definió por más de dos goles. Los Stars llegaron a tener a St. Louis en la lona al estar arriba 3-2 en la serie. Pero se fueron al límite, y tras doble overtime en el Juego 7, el conjunto tejano diría adiós con una derrota de 2-1. Al minuto 5:50 del segundo tiempo extra, Pat Maroon, encontró un disco suelto en el área, luego de un rebote en el cuerpo de Bishop, y sentenció el encuentro.

Los Blues siguieron con su electrizante paso; eliminaron a los San José Sharks en la final de la Conferencia Oeste. Y luego, consumaron su sensacional repunte venciendo al favorito, Boston, en la final de la Stanley Cup.

Con un poco más de suerte, no es difícil pensar que muy bien pudo haber sido Dallas el equipo que alzara la Copa.

Portería de lujo, sangre joven y recuperación de sus figuras, convierten a los Stars en otro candidato serio a ganarlo todo.