Los Maple Leafs solo necesitaron 38 segundos después de haberse puesto en marcha el tercer periodo para encender la chispa que más tarde se convertiría en una hoguera.
William Nylander anotó el primer gol. Luego siguió Mitchell Marner (3:49) para poner la pizarra 5-2 y cuando parecía que ahí se quedaría la reacción del equipo local, Jake McCabe (14:21) anotó un gol en Power Play, el cual recortó el déficit a 5-3 y empezó a rondar la idea de una proeza.
“Quiero decir, supongo que realmente no tengo palabras para describirlo”, declaró el defensa de los Blue Jackets, Zach Werenski. “Un poco confuso. Obviamente sabemos que hemos desperdiciado algunas ventajas este año. Realmente no sé cómo explicarlo, pero no quiero hablar demasiado de eso. Hallamos una manera de ganar. Hicimos muchas cosas buenas esta noche en los dos primeros periodos y para encontrar la manera de sumar dos puntos como visitante contra un buen equipo de hockey, aceptamos eso cualquier día”.
Fue ahí cuando apareció la figura del delantero de raíces mexicanas, Auston Matthews, quien, primero, acercó a los Maple Leafs a 5-4 a los 18:45 y después logró lo impensable apenas 30 segundos después: igualó el partido 5-5, consiguiendo el quinto gol del periodo para Toronto y forzando el juego a tiempo extra. Ambos goles conseguidos con Ilya Samsonov, el portero, en la banca.
“Nadie estaba de mal humor ni decepcionado del otro”, comentó Matthews acerca de cómo decidieron arrancar el tercer período. “Todo fue un estímulo para simplemente salir y jugar hockey. Este es nuestro estadio y si te avergüenzan los dos primeros períodos, simplemente sal y da un esfuerzo sólido”.
No obstante la proeza de Toronto para anotar cinco goles sin respuesta y resucitar de la nada para llevar el partido al tiempo adicional, y rescatar un punto, Johnson salvó a los Blue Jackets de experimentar un catastrófico desenlace con un gol que valió oro para Columbus.
“Eso se sintió realmente bien. Obviamente no ha sido el comienzo más ideal de temporada para mí y esta noche me sentí increíble, así que fue genial”, dijo Johnson. “Yo estaba emocionado de que estuviéramos en tiempo extra. Cuando llegas a eso, realmente no te importa lo que pasó en el tercer periodo, solo el tiempo extra. Simplemente intentas divertirte jugando y hacer el trabajo”.
Los Blue Jackets se convirtieron en el sexto equipo en la historia de la NHL en ganar después de dejar escapar una ventaja de cinco goles en cualquier momento de un juego, y el primero desde los Quebec Nordiques, el 12 de diciembre de 1992 (8-7 en tiempo extra contra los San Jose Sharks).
Nada ha sido sencillo en la temporada 2023-24 para los Blue Jackets, comenzando por el incidente en la pretemporada que derivó en abortar el proyecto con Mike Babcock como head coach antes de comenzar, luego lidiar con una racha de nueve derrotas seguidas y una tendencia de dejar escapar ventajas en el tercer periodo para acabar perdiendo varios juegos con esa tesitura.
La noche del jueves, al parecer, Columbus halló algo de alivio al impedir volver a tropezar de nuevo con la misma piedra y contar una historia distinta, algo que podría ayudarle al equipo a darle un vuelco a su temporada.
“Jugamos dos periodos sumamente sólidos”, dijo el entrenador de los Blue Jackets, Pascal Vincent. “Sistemáticamente, ganando batallas, manejando el disco, fueron dos periodos sólidos y encontramos una manera para ganar (en tiempo extra), así que esa parte fue realmente buena. Eso podría ser un buen empuje para nosotros, pero repasaremos la cinta (del tercer periodo) y aprenderemos de ello”.
Los Blue Jackets se convirtieron en el primer equipo en la historia de la NHL en obtener una victoria después de perder una ventaja de cinco goles en el tercer periodo.