No es una opinión, es un hecho: Se necesita un buen portero para ser campeón.
Y los New York Islanders, son un ejemplo palpable de tal afirmación, pues basta con mencionar el nombre de Billy Smith, quien fue la roca detrás de la dinastía que ganó cuatro copas de forma consecutiva, entre 1980 y 1983, siendo la última vez que un mismo club sumó al menos tres títulos corridos.
Pronosticar que el club de Long Island pueda regresar a ese nivel, sería muy arriesgado. No obstante, todo tiene un comienzo y no se puede subestimar el impacto que tiene un arquero sobre el hielo, especialmente teniendo a Smith como referencia, quien ganó el trofeo Vezina como el mejor en su posición, así como el Conn Smythe como el Jugador Más Valioso en la postemporada de 1983, cuando los Islanders cerraron el ciclo con su cuarta corona.
El presente es optimista para Nueva York y gran parte de ello, se debe a la consolidación Ilya Sorokin en la red. El ruso, registró marca de 31-22-7 con 2.34 en porcentaje de goles permitidos y .924 en porcentaje de salvadas. Lideró a la NHL con seis blanqueadas y tuvo la mejor cifra en aperturas de toda su carrera con 62.
Adicionalmente en la 2022-23, permitió un gol o menos en 21 de sus 60 aperturas. Tales números le permitieron terminar como uno de los tres finalistas al trofeo Vezina, como uno de los mejores arqueros de la campaña pasada, en la que también fue colocado dentro del segundo equipo ideal de la liga.


















