A pesar de los cambios, hay cosas que se mantienen y una de ellas, es la calidad de los 24 conjuntos que estarán formando parte de la historia, jugando en condiciones únicas, pero con la misma mentalidad de conseguir levantar la Stanley Cup. Uno de los equipos que tendrá la posibilidad de pelear por ese momento de gloria, son los Boston Bruins y a continuación, les presentamos cinco razones por las cuales, el club, pudiese ganar el campeonato.
Tridente de oro
En la ronda regular los Bruins contaron con el máximo goleador del torneo, David Pastrnak, cuyos 48 goles (empatado con Alex Ovechkin de los Washington Capitals), le dieron al jugador de 24 años, el primer trofeo Rocket Richard, en su sexta temporada como profesional. El atacante checo lideró la liga con 20 anotaciones en situaciones de Power Play, y empató el tercer lugar en puntos (95), en la NHL.
En los últimos cuatro torneos, Pastrnak ha marcado al menos 34 goles (155 en total), para ocupar el tercer puesto de la liga en ese lapso, detrás de Ovechkin (181) y el centro de los Toronto Maple Leafs, Auston Matthews (158). El monstruo de tres cabezas, en la ofensiva de los Bruins, se complementa con dos jugadores que ya saben lo que es ganar un campeonato en la NHL, como lo son Brad Marchand y Patrice Bergeron.
Por quinta temporada consecutiva, Marchand cerró la ronda regular con más de 65 puntos, al totalizar 87 unidades, producto de sus 28 goles y 59 asistencias, que los convirtieron en el mejor pasador del equipo. Por su parte, Bergeron marcó en 31 oportunidades para ser el segundo artillero del conjunto y sus 56 tantos totales, lo ubicaron como el tercer productor los Bruins.
Marchand y Bergeron fueron campeones con Boston en el 2011 y en aquellos playoffs, el primero lideró al equipo en goles en igualdad numérica (5 vs. 5- 4 vs. 4, etc.) y el segundo, anotó dos veces en situaciones de desventaja (shorthanded) para comandar al conjunto, en ese tipo de circunstancias.