Posteriormente, en calidad de local, los Coyotes recibieron a uno de los mejores combinados del Oeste; Nashville Predators. Y allí, en el escenario grande, apareció la categoría de Phil Kessel, quien perforó la red de sus rivales, en par de oportunidades, ambas con la ventaja de tener un jugador más sobre el hielo debido a un Power Play. Fueron los dos primeros goles de la temporada para el atacante, quien ya había conseguido un par de puntos, debido a dos asistencias.
FIELES AL MANUAL
Desde que se inventó el deporte, no existe un mito más grande que el del popular "librito". Un concepto elaborado por aficionados, estrategas, comentaristas y todo aquel relacionado a este medio. Ese invisible libro, reúne los fundamentos básicos del juego en cuestión. Por ejemplo, en el béisbol; saber tocar la pelota. En el Football americano; correr para gastar el reloj si tienes ventaja, en fin, conceptos elementales para poder conseguir el éxito.
El hockey no es la excepción y en la joven campaña, Arizona ha demostrado ser un buen estudiante de este peculiar manual de instrucciones. Prueba de ello, el equipo es el séptimo mejor de la liga en secuencias de Power Play con un 29% de efectividad. Es decir, cuando cuentan con ventaja numérica sobre la pista, son de los mejores en la NHL, aprovechando la ventaja.
Asimismo, la defensa de los Coyotes sabe rendir en los momentos de presión. Y es que cuando son ellos, los que cometen la penalidad y se quedan con uno menos (Power Play en contra), han logrado eliminar el 85% de las oportunidades ofensivas de sus rivales. Siendo el noveno mejor equipo en permitir anotaciones, en ese tipo de circunstancias.