La reconstrucción de los Chicago Blackhawks ha sido larga. Una de las escuadras más exitosas de la década pasada ha transcurrido un largo camino sin poder siquiera acercarse a aquellos éxitos, desde que decidieron empezar una transición hace algunos años.
Pese a contar en la actualidad con uno de los mejores talentos jóvenes de la NHL, Connor Bedard, el equipo de la Ciudad de los Vientos se presenta a la temporada 2026-27 con una sequía de seis años sin clasificar a la postemporada, instancia que no han alcanzado en ocho de las últimas nueve campañas.
Pero sólo basta leer los movimientos que ha hecho el club en este receso de temporada como para entender que la directiva visualiza un punto de inflexión cerca.
Y si esa intención tiene nombre y apellido, podría ser el de Bowen Byram.
El movimiento que llevó al zaguero de 25 años a Chicago fue uno de los más impactantes de la liga. Los Blackhawks enviaron su cuarta selección global del Draft de la NHL 2026 a los Buffalo Sabres a cambio de Byram y el delantero Jordan Greenway. La profunda confianza de la organización quedó inmediatamente plasmada en una monumental extensión de contrato por seis años con un impacto salarial anual de 12.5 millones de dólares, la cual entrará en vigor en la temporada 2027-28 y lo ata a la franquicia hasta la 2032-33.
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Para el gerente general de la organización, Kyle Davidson, comprometer tal cantidad de recursos económicos y capital de draft era un paso necesario y calculado.
"Hemos seguido a Bo por mucho tiempo y creemos profundamente en él. Es obvio por lo que dimos en el cambio y en la extensión", afirmó contundentemente el directivo. "Los atributos que posee Bo son, en nuestra opinión, de élite. Son características que tienen muchísima demanda en la liga y creemos que, en la posición en la que lo vamos a colocar este año, exigen una recompensa y compensación significativa".
El pacto convierte momentáneamente a Byram en el defensor mejor pagado en la historia de la liga, un estatus que Davidson mira con pragmatismo empresarial.
"Él es el mejor pagado en este momento, pero obviamente el contrato no entra en vigor hasta el próximo año, así que veremos hacia dónde van las cosas. Esto es cíclico, ¿verdad? No se mantiene así para siempre y todo evoluciona, ciertamente a un ritmo muy rápido ahora en esta era del tope salarial", explicó el gerente, reafirmando que no tienen dudas sobre el retorno de su apuesta: "Creemos que va a dar un paso al frente, se va a adueñar de esto, lo va a demostrar y valdrá cada parte de la inversión. Tenemos toda la confianza del mundo en que estará a la altura y marcará la diferencia para nosotros por mucho tiempo".




















