La historia de la National Hockey League es una de las más convincentes de los principales deportes profesionales. Cada semana, NHL.com/es te lleva al interior de la fundación y evolución de la liga, con episodios puntuales. En esta entrega, el viaje a través del tiempo, sirve para recordar a los mejores 10 novatos de todos los tiempos.
La Historia de la NHL: Mejores novatos de todos los tiempos
Teemu Selanne, Wayne Gretzky, Alex Ovechkin y tres grandes porteros, integran la lista

© Glenn Cratty
Por
Octavio Sequera
NHL.com/es Corresponsal Independiente
En 1933 Carl Voss anotó ocho goles y repartió 16 asistencias en 48 partidos con los New York Rangers (10 juegos) y los Detroit Red Wings (38 encuentros), para hacer historia en la NHL al convertirse en el primer jugador en ganar el trofeo Calder, al ser reconocido como Novato del Año.
Voss siguió como activo y terminó su carrera después de ocho años, ganando la Stanley Cup con la camiseta de los Chicago Blackhawks en la temporada de 1937-38, siendo ésta su última en la liga. Tras su retiro, su nombre fue ingresado al Salón de la Fama del Hockey.
La lista de ganadores del Calder Trophy supera los 80 jugadores desde que se entregó el premio por primera vez y ciertamente, la distinción ha servido para impulsar la carrera de muchas glorias del hockey, aunque también, la historia comprueba que muchos otros íconos de este deporte, no se llevaron la estatuilla debido a que su primer año en la liga, no fue el mejor de todos.
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Sin embargo, el trofeo Calder será el punto de partida para presentar la siguiente lista, con el motivo de recordar las 10 mejores temporadas en la historia de la NHL, logradas por un novato. Si bien el premio juega un papel importante para hacer la selección, existen otros factores a tomar en cuenta.
Todo inicia con la décima posición.
10.- Dale Hawerchuk, Winnipeg Jets
Con tan sólo 18 años, el delantero nacido en la provincia de Ontario, Canadá, tomó la liga por sorpresa, con una consistencia inmediata que le permitió hilvanar rachas de cinco juegos sumando puntos, en cuatro ocasiones, incluyendo otra cadena de seis partidos y una más de siete.
Gracias a ese rendimiento, Hawerchuk totalizó 103 puntos en la temporada de 1981-82, ganado el trofeo Calder, siendo el primer jugador en la historia de los Jets que consigue la distinción, en medio de un campaña en la que también finalizó en el quinto lugar en la votación al Hart-Trophy, entregado al jugador Más Valioso de la liga.

Hawerchuk no ganó la Stanley Cup, pero tras su retiro en 1997 con 1409 puntos, producto de 518 goles y 891 asistencias, fue ingresado al Salón de la Fama en 2001, junto a Jari Kurri, Viacheslav Fetisov, Mike Gardner y Craig Patrick.
9.- Joe Nieuwendyk, Calgary Flames
Después de brillar con la Universidad de Cornell, el delantero trasladó la calidad de su juego ofensivo a la NHL, luciendo una velocidad impresionante que le permitió dejar su huella desde su debut en la temporada de 1987-88 con los Calgary Flames, marcando un total de 51 goles con 41 asistencias para 92 puntos en 75 encuentros de la ronda regular, además de liderar la liga en anotaciones en Power Play con 31 tantos marcados en ese tipo de circunstancias.
Sin sorpresas, Nieuwendyk se llevó el Calder Trophy en su campaña como debutante, pero al año siguiente, formó parte de un equipo especial, al marcar 10 goles en 22 juegos de playoffs, para ayudar a Calgary a conseguir su primera y hasta la fecha, única Stanley Cup. 10 años después de su debut, el delantero volvió a ganar el campeonato de la NHL, esta vez con los Dallas Stars y en 2003 lo hizo nuevamente, como integrante de los New Jersey Devils.
En 2011, Nieuwendyk fue exaltado al Salón de la Fama junto al portero Ed Belfour, el defensa Mark Howe y el delantero Doug Gilmour.
8.- Mario Lemieux, Pittsburgh Penguins
De no ser por las lesiones en su espalda y hasta un cáncer, la leyenda de los Penguins posiblemente hubiese contado con una carrera más prolongada en la NHL y su año de novato comprueba esta afirmación, cuando en la temporada de 1984-85, el espigado delantero culminó con 100 puntos, gracias a 43 goles y 57 asistencias.
La carrera de Lemieux estaba destinada a ser grande, de hecho su primer gol en la liga, lo anotó en su partido de estreno ante los Boston Bruins, después de robarle el disco a uno de los mejores defensas en la historia del hockey en Ray Bourque, para hundirlo en la red y darle el empate a Pittsburg 1-1 en aquel entonces.
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El delantero fue el primero en la historia de los Penguins en ser reconocido como el mejor novato y a pesar de los retos presentados por sus problemas físicos, logró ver acción en tres décadas distintas, logrando compartir el hielo con el actual capitán de Pittsburgh, Sidney Crosby, a quien le dio una asistencia el 3 de noviembre de 2005 para el gol ante los New York Islanders.
Con 1723 puntos en 915 partidos, marcando 690 goles junto a 1033 asistencias, Lemieux no sólo fue exaltado al Salón de la Fama en la clase de 1997, sino que salió del retiro para jugar con los Penguins después de haber recibido la distinción. 20 años posteriores a aquel nombramiento, el delantero fue reconocido como uno de los 100 mejores jugadores en la historia de la NHL, cuando la liga celebró su centenario en 2017.
7.- Tony Esposito, Chicago Blackhawks
La leyenda de la NHL, es el primero de tres porteros que integran la lista y es que no podía estar fuera, un guardameta que en su temporada de estreno, 1969-70, lideró la liga en porcentaje de salvamento con .932, ocupó el primer lugar en victorias con 38 partidos ganados y registró una increíble cifra de 15 blanqueadas, siendo un record para un aquero novato que aún sigue vigente.
El primero de sus 16 años en la liga, fue memorable para Esposito, no sólo por su efectividad que lo llevó a ganar el trofeo Calder, sino porque también en su temporada como debutante, recibió el Vezina Trophy, entregado al mejor portero de la NHL, distinción que obtuvo tres veces en su laureada carrera.
Gracias a su capacidad para detener remates, Esposito fue conocido como. "Tony-O" (Tony cero) y si bien no pudo ganar la Stanley Cup, llegó a dos finales. Tras su retiro en 1984, el guardameta fue exaltado al Salón de la Fama en 1988 y al igual que Mario Lemieux, en 2017 formó parte de los 100 mejores de todos los tiempos en la NHL.
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6- Terry Sawchuk, Detroit Red Wings
En cinco años, desde 1950 a 1955, Detroit ganó la Stanley Cup en cuatro ocasiones y en todas ellas, Terry Sawchuk estuvo en la portería, después de que el guardameta disputará su primera campaña completa en 1950-51, cuando de forma impresionante, ganó 44 juegos y apenas perdió 13, limitando a sus rivales a 1.97 goles por partido, en adición a 11 blanqueadas, que le permitieron llevarse el Calder Trophy como el Novato del Año.
Inspirado por una gran temporada como debutante, Sawchuk ganó el trofeo Vezina en tres de las cuatro campañas siguientes a su estreno, luciendo una gran capacidad para detener el disco con cada parte de su cuerpo, incluyendo su rostro, pues en su época de gloria, los porteros no utilizaban máscaras.
La durabilidad de Sawchuk fue su gran característica, pues en la temporada 1964-65, con los Toronto Maple Leafs, consiguió su cuarto trofeo Vezina, esta vez compartido con su compañero de equipo Johnny Bower. En marzo de 1966, se convirtió en el primer portero en la historia de la NHL en llegar a 100 blanqueadas, departamento que terminó con 103 en total.
Exaltado al Salón de la Fama en 1971, Sawchuk también fue reconocido como uno de los 100 mejores jugadores de en la historia de la liga
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5.- Ken Dryden, Montreal Canadiens
No había ningún tipo de dudas de que cuando Dryden hizo su debut oficial en la temporada de 1971-72, iba a estar en la conversación para no sólo ser uno de los mejores novatos de la liga, sino también pelear la distinción como el mejor guardameta de aquel torneo.
Y es que el espigado portero, vio acción en seis partidos de playoffs en 1971, ganando todos ellos, para llevar a los Canadiens al título de la Stanley Cup, siendo reconocido como el Jugador Más Valioso de aquella postemporada, llevándose el Conn Smythe Trophy. Sólo para tener una idea, Dryden ganó el campeonato de la NHL, antes de perder su primer partido en la liga.
Con tal antecedente, Dryden debutó en la liga ganando 39 de sus 64 juegos, para liderar la NHL en tal departamento, limitando a sus rivales a 2.24 goles por encuentro, en adición a un porcentaje de salvadas de .930 que lo llevaron a ganar el Calder Trophy.
El portero militó sólo ocho años en la NHL, pero en ese lapso, ganó un total de seis campeonatos de la Stanley Cup, incluyendo los últimos cuatro de forma consecutiva. Además fue seleccionado al Juego de Estrellas también en seis ocasiones y se llevó el trofeo Vezina en cinco oportunidades. Al igual que los otros dos porteros en esta lista, Dryden también fue exaltado al Salón de la fama (1983) y en 2017, su nombre formó parte de los mejores 100 en la historia de la NHL.
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4.- Mike Bossy, New York Islanders
Por más de cien años de historia, sólo cinco jugadores han podido superar la barrera de los 50 goles en su temporada de novato. Ya uno de ellos fue mencionado como lo fue el caso de Joe Nieuwendyk. El siguiente, es Mike Bossy, quien desde su primer partido en la NHL, dio destellos de lo que sería una carrera legendaria, al marcar en sus dos juegos iniciales en la liga.
Bossy terminó su temporada de estreno, 1977-78, con 53 tantos, una cifra que evidenció la calidad demostrada en su etapa de formación en la Quebec Hockey League, en la que fijó múltiples marcas ofensivas. Pero además esa cantidad de tantos marcados, fue la mayor para un debutante hasta ese momento.
En adición a sus 53 goles, Bossy repartió 38 asistencias para totalizar 91 puntos y llevarse el Calder Trophy. Lo que siguió, fue quizás más impresionante, el delantero anotó 69 veces en su segundo año y por nueve campañas de forma consecutiva, superó la barrera de las 50 anotaciones, con cinco de ellas con más de 60 tantos.
El 24 de enero de 1981, Bossy logró un hito que, para la fecha, sólo había sido alcanzado por la leyenda del hockey Maurice 'Rocket' Richard: 50 goles en 50 partidos. La hazaña fue lograda ante los Quebec Nordiques (hoy en día Colorado Avalanche), en medio de un coro ensordecedor que gritaba "Bossy, Bossy" en el Nassau Veterans Memorial Coliseum en Long Island.
Bossy fue parte crucial de los Islanders, franquicia que se mantiene como la última en ganar al menos tres campeonatos consecutivos, alzando la Stanley Cup cuatro veces en fila desde 1980 hasta 1983. El delantero fue exaltado al Salón de la Fama en 1991 e incluido dentro de los mejores 100 de la historia en 2017.
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3- Alex Ovechkin, Washington Capitals
Una disputa salarial, privó a la estrella rusa de poder hacer su debut en la campaña 2004-05. Pero eso no le impidió llegar con la máxima motivación al año siguiente, para protagonizar una de las mejores temporadas en la historia, hecha por un debutante, cuando en la 2005-06, marcó 52 goles, repartió 54 asistencias para 106 puntos, que le permitieron llevarse el trofeo Calder, superando en una cerrada batalla a su rival de toda la vida, Sidney Crosby, quien acumuló 102 unidades con los Pittsburgh Penguins.
Desde sus inicios, Ovechkin ha destacado por su capacidad para poder rematar el disco desde cualquier lugar de la pista. En su año de estreno, el delantero, quien ha disputado toda su carrera con los Capitals, lideró la NHL con 425 remates a puerta, renglón que dominó durante sus primeros seis años en la liga.
Más allá de los números, su estilo competitivo le valió robarse la admiración de la comunidad mundial del hockey y prueba de ello, fue lo sucedido el 13 de enero de 2006, cuando el entonces novato marcó un gol imposible, cayéndose sobre la pista y conectando el disco sin ver. Todo ello, frente Wayne Gretzky, quien para aquel entonces fungía como entrenador de los Phoenix Coyotes (hoy en día, llamados Arizona Coyotes)
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La durabilidad de Ovechkin le permite mantenerse activo. Nueve veces en su carrera a liderado la liga en goles, ganando el trofeo Maurice 'Rocket' Richard en tal cantidad de veces, lo que se mantiene como un record vigente en la NHL. Hoy en día, el delantero acumula 740 tantos, cifra en crecimiento y podría terminar la temporada 2021-22, como el tercer goleador más grande de todos los tiempos.
2.- Wayne Gretzky, Edmonton Oilers
La lista no podría estar completa, sin la presencia del mejor jugador de la historia de la NHL, quien a pesar de brillar en la liga desde su primera campaña, no ganó el trofeo Calder, debido a que cuando los Oilers ingresaron al torneo como equipo de expansión para la temporada de 1979-80, tras el fin de la World Hockey Association (WHA), Gretzky contaba con 80 partidos ya como profesional.
Por lo tanto, existe una dualidad con Gretzky. ¿Cuál de sus dos "primeras" campañas fue mejor? La respuesta es simple: ¡Ambas!
Con 18 años, Gretzky marcó 46 goles y 64 asistencias para liderar la WHA con 110 puntos, lo que le permitió llevarse el trofeo Lou Kaplan, nombre de la distinción de aquella liga para reconocer al mejor debutante de una temporada. Edmonton disputó la final en esa oportunidad pero cayó en seis juegos frente a los Winnipeg Jets.
Posteriormente, Gretzky llegó a la NHL y si bien no podía competir por el Calder Trophy, su primer año en la liga fue sensacional al marcar 51 goles, liderar el torneo con 86 asistencias y 137 puntos, para terminar siendo reconocido como el Jugador Más Valioso de la temporada con apenas 19 años.
La historia no sólo tiene Wayne Gretzky, como el líder en goles (894), asistencias (1963) y puntos (2857) de todos los tiempos, sino también como quizás el ícono más representativo del hockey, que elevó la popularidad de este deporte a escalas nunca antes vistas, especialmente después de su inolvidable traspaso a Los Angeles Kings en 1988, cuando también en otra de sus "primeras" campañas volvió a impactar, pues fue en su torneo de estreno con un club estadounidense anotó en 54 ocasiones, comandó la liga en pases completos con 114 para un total de 168 unidades y llevarse el trofeo Hart, como el MVP de aquella temporada.
Leer más: [La Historia de la NHL: El traspaso de Wayne Gretzky]
1.- Teemu Selanne, Winnipeg Jets
La única razón por la que Wayne Gretzky no ocupa el sitial de honor en esta lista, es porque el dueño del primer lugar, logró una de esas marcas "imposibles".
Conocido como "The Finnish Flash" (El rayo finlandés), Teemu Selanne llegó a la NHL en la temporada de 1992-93 y en su primer partido, ante los Detroit Red Wings, registró tres remates a puerta pero se fue en blanco. No obstante, todo cambió a partir de su segundo juego, cuando marcó el primero de sus 76 goles como novato en la liga, siendo una cifra que se mantiene vigente como la mayor cantidad de tantos marcados por un debutante.
Sólo para colocar en perspectiva, los 76 goles representan una cifra superior a lo conseguido por dos ganadores del Calder Trophy de forma combinada. Como ejemplo, se toman los 33 tantos de Evgeni Malkin, Novato del Año en la 2006-07, junto a los 32 de Bryan Trottier quien recibió el premio en la 1975-76 y el total de 65 anotaciones, esta todavía 11 veces por debajo de lo que Selanne hizo hace 28 años.
En aquel mágico torneo, en el que obviamente ganó el trofeo Calder como el mejor novato, Selanne registró cinco Hat-Tricks, incluyendo un partido de cuatro goles ante los Minnesota North Stars (hoy en día Dallas Stars) y en cinco ocasiones diferentes hilvanó racha de cinco partidos con al menos un gol. Su velocidad demostrada desde el primer día, lo llevó a 10 selecciones al Juego de Estrellas.
Irónicamente, los 76 goles de Selanne no le permitieron ganar el trofeo Maurice 'Rocket' Richard, pues la estatuilla no existía para aquel entonces. Sin embargo, cuando la NHL hizo oficial la primera entrega de este premio, el finlandés fue el ganador, gracias a sus 47 tantos marcados en la campaña de 1998-99.
A nivel colectivo, Selanne fungió como el veterano dentro del grupo de los Anaheim Ducks que ganó la Stanley Cup en 2007 y 10 años después en 2017, fue exaltado al Salón de la Fama y luego, su nombre también estuvo entre los mejores 100 en la historia de la NHL.
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