"Es un chico que tiene la edad adecuada, 27 años. Tiene buena velocidad, buena capacidad de juego. Tiene un gran tiro. El pensamiento aquí es que con un poco más de oportunidad él pueda alcanzar su potencial", explicó Francis sobre Burakovsky. "Estamos entusiasmados con eso".
La campaña pasada Burakovsky estableció récords personales en goles (22), asistencias (39) y puntos (61) en 80 juegos con el Avalanche. Y en la postemporada, registró ocho puntos (tres goles y cinco asistencias) en 12 duelos.
"Es otro tipo que sabe cómo ganar", señaló el defensa Jamie Oleksiak hablando de Burakovsky. "Ya tenemos a un tipo como Jaden Schwartz que ha ganado una Copa (St. Louis Blues, 2019) y ahora traer a Burakovsky que acaba de ganar una recientemente, creo que eso va a ser enorme para nosotros. Va a ser un tipo al que los chicos van a admirar, y van a ver cómo lo ha conseguido. Estoy emocionado de verlo en el hielo y de jugar con él".
Para optimizar aún más a Seattle, el 22 de julio, Francis también llevó a cabo un traspaso clave. Se hizo de los servicios de Oliver Bjorkstrand proveniente de los Columbus Blue Jackets a cambio de una selección de tercera y cuarta ronda en el Draft de 2023. Todavía le restan cuatro años al contrato de cinco años y $27 millones del alero derecho.
"Estamos encantados de darle la bienvenida a Bjorkstrand a nuestra organización", expresó el ejecutivo. "Viene de tener el mejor año de su carrera jugando muchos minutos con Columbus. Su creatividad y sentido del hockey serán buenas adiciones a nuestro grupo de delanteros".
El jugador de 27 años ha probado ser un artillero de élite en la NHL. En 2021-22, estableció marcas personales en goles (28) y puntos (57) tras 80 partidos. Fue la tercera ocasión que marca más de 21 goles dentro de sus cinco temporadas en la Liga. También lideró los Blue Jackets con nueve goles de Power Play. Su promedio de 17:57 minutos sobre el hielo fue el tercer mejor del equipo en la campaña de 2021-22 y el más alto de su trayectoria.
"Cuando me puse a pensar sobre llegar a Seattle, empecé a emocionarme", dijo Bjorkstrand. "Pensé sobre la posibilidad de poder ayudar al equipo a construir una cultura ganadora".