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Durante el verano de 1995 los entonces Quebec Nordiques fueron comprados por un nuevo propietario quien decidió mudar la franquicia a la ciudad de Denver, donde el equipo se convirtió en el Colorado Avalanche, haciendo su debut en la temporada de 1995-96 de forma inolvidable al ganar la Stanley Cup en el año de su estreno.

Quizás la historia del primer campeonato del Colorado Avalanche nació en Montreal, el 2 de diciembre de 1995.
Aquel día, los Canadiens fueron goleados 11-1 por los Detroit Red Wings, pero por encima del marcador, el hecho central fue que el eventual integrante del Salón de la Fama, Patrick Roy, permitió nueve de esos 11 tantos y a pesar de ello, el entrenador de Montreal, Mario Tremblay, decidió dejar al guardameta en la red hasta la mitad del segundo período.

patrick roy-1995

Cuando Tremblay retiró a Roy de la pista, el portero habló inmediatamente con Ronald Corey, quien fungía como presidente de los Montreal Canadiens, para pedirle un cambio de equipo, una transacción que se completó cuatro días después, cuando el gerente general del Colorado Avalanche, Pierre Lacroix, completó su objetivo tras incorporar al portero, a cambio de Andrei Kovalenko, Martin Rucinsky y Jocelyn Thibault.
Máquina armada
La llegada de Roy a un plantel con piezas como Joe Sakic, Peter Forsberg y Claude Lemieux, entre otros, representó la consolidación de un sistema que, bajo el mando del entrenador Marc Crawford, logró ganar la División Pacífico gracias a una marca de 47-25-10 para un total de 104 unidades.

forsberg sakic sc

Sakic lideró la producción del Avalanche en la 1995-96 con 120 puntos, la mayor cifra de su carrera en una sola temporada, aunque superó las 100 unidades en seis ocasiones durante su trayectoria profesional que terminó con un lugar en el Salón de la Fama, al igual que el sueco Peter Forsberg, quien, en la campaña inaugural de Colorado, ocupó el segundo lugar con 116 puntos, siendo el mejor pasador del club con 86 asistencias.
Lemieux, quien se incorporó al nuevo club de la NHL en 1996, tras haber sido elegido como el Jugador Más Valioso de la postemporada de 1995, ganando la Stanley Cup con los New Jersey Devils, terminó su primera campaña en Colorado con la segunda mayor cantidad de goles dentro del roster, gracias a 39 tantos y 32 asistencias (71 puntos).
Inspirado por encontrar una nueva casa, Roy ganó 22 de sus 39 aperturas en la portería del Avalanche, limitando a sus rivales a 2.68 tantos por juego, con una blanqueada y un porcentaje de salvadas de .909. Todo ello después de haber dejado registro de 12-9 en 22 presentaciones con Montreal antes de su traspaso.
Adversidades al comienzo de los playoffs
El camino hacia la copa en 1996 comenzó con los Cuartos de Final de la Conferencia Oeste, en los que el Avalanche casi experimentó un golpe de nocaut en el primer asalto por parte de los Vancouver Canucks, ya que estaban empatados en esa serie 2-2, tras caer 5-4 en casa en el segundo compromiso y luego 4-3 como visitante Juego 4.
Sin embargo, fue en ese instante en el que Sakic comenzó a labrar su leyenda, cuando en el Juego 5 el delantero anotó dos veces en power play y luego, completó el hat trick con un gol en tiempo extra para despertar la algarabía de la afición en la McNichols Sports Arena, donde el club se impuso 5-4 para tomar ventaja de 3-2 en una serie que, una vez más gracias Sakic, Colorado pudo cerrar en seis choques, cuando el delantero consiguió una anotación decisiva en el tercer período del sexto encuentro.
Después de anotar siete goles en la primera etapa de la postemporada de 1996, Sakic continuó su gran momento en otra dura serie ante los Chicago Blackhawks en las Semifinales de la Conferencia, en la que anotó en seis ocasiones. Aquel duelo estuvo caracterizado por la amplia paridad entre ambos clubes, pues cuatro de los seis partidos, fueron decididos en tiempo extra.
Colorado cayó en el Juego 1 en casa 3-2 en la prórroga, pero se recuperó con goleada de 5-1 en el segundo choque antes de viajar a Chicago, donde los Blackhawks se impusieron nuevamente en minutos adicionales en el tercer cotejo, gracias al gol de Sergei Krivokrasov que borró una ventaja del Avalanche de 3-1 en el segundo período.
Quizás el compromiso más importante en la batalla ante Chicago, se dio el 8 de mayo de 1996 en el United Center donde la ofensiva de Colorado registró 57 disparos a la portería de Ed Belfour, quien a pesar de detener 54 de esos remates, no pudo hacer nada ante Sakic en el tercer tiempo extra, cuando el Avalanche consiguió la primera de tres victorias consecutivas para llevarse la serie y avanzar a la Final de la Conferencia Oeste.
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El comienzo de una gran batalla
Cuando se habla de los enfrentamientos entre Colorado y Detroit, la historia ubica a estos dos clubes como los protagonistas de una de las rivalidades más intensas de todos los tiempos, la cual nació en la Final de la Conferencia Oeste, con unos Red Wings que estaban en camino a convertirse en el "Hockeytown" (tierra de hockey), ganando los campeonatos de 1997 y 1998, pero que, en aquella postemporada de 1996, no pudo superar a unos debutantes inspirados como el Avalanche.
La batalla inició en Joe Luis Arena, donde Mike Keane excapitán de los Montreal Canadiens y quien llegó a Colorado junto con Patrick Roy en el intercambio de diciembre de 1995, marcó el gol en tiempo extra para sellar la victoria 3-2. En el segundo duelo, Roy se consagró como protagonista al detener 35 disparos para blanquear 3-0 al mismo equipo que meses antes, le había anotado nueves veces en un partido de temporada regular.
Detroit cobró revancha en el tercer choque y liderados por un doblete del integrante del Salón de la Fama, Nicklas Lidstrom, quien también aportó una asistencia para sumar tres puntos, los Red Wings se llevaron el duelo 6-4. No obstante, en el siguiente, el Avalanche ganó para aventajar 3-1 la serie.
Inspirados por volver a jugar en casa, los Red Wings evitaron la eliminación con una victoria de 5-2 en el quinto compromiso, pero su intento por remontar la serie quedó frustrado en el sexto duelo cuando Sakic registró un nuevo doblete para llegar a 17 goles hasta ese momento en los playoffs y liderar la victoria 4-1 que le dio el pase al Avalanche, a la Final de la Stanley Cup.
"No más ratas"
La última barrera entre Colorado y el campeonato de la NHL, fueron los Florida Panthers, equipo que había hecho su debut en la liga apenas tres años antes de haber llegado a la Final de la Stanley Cup contra todo pronóstico, dejando en el camino a los Pittsburgh Penguins de Jaromir Jagr y Mario Lemieux, así como a los Philadelphia Flyers de Eric Lindros y a los Boston Bruins de Ray Bourque.
Ciertamente el Avalanche logró imponer su condición de local en los primeros dos encuentros, comenzando con victoria de 3-1 y luego, una goleada de 8-1 en la segunda presentación, en la que Forsberg fue la máxima figura con un hat trick, aunque no se pueden desestimar las cuatro asistencias de Sakic.
De esa forma los dos clubes viajaron a Florida, para ver acción en el Miami Arena, en medio de una pasión increíble por el hockey debido al éxito del equipo local. La locura se desató cuando Ray Sheppard le dio el empate a los Panthers 1-1 y una lluvia de ratas de juguete inundó el hielo, lo cual pareció molestar a los jugadores del Avalanche, particularmente al portero Roy.
Sin embargo, la fiesta en Miami terminó en el tercer período del Juego 3, pues Sakic se encargó de silenciar a la afición con el gol decisivo para el triunfo del Avalanche 3-2. Tras ese encuentro, Roy habló con sus compañeros y les aseguró que las ratas no volverían a aparecer el resto de la serie.
Las visionarias palabras del portero de Colorado se cumplieron en el cuarto choque, cuando el guardameta protagonizó una legendaria actuación de 63 salvadas, que le permitieron a su equipo estirar el duelo hasta tres tiempos extras, cuando finalmente el alemán Uwe Krupp consiguió el gol que selló el campeonato de la Stanley Cup para el Avalanche.

krupp goal 1996 cup

Al final, Sakic fue nombrado ganador del Conn Smythe Trophy, como Jugador Más Valioso de los Playoffs, tras anotar 34 puntos en 22 juegos (18 goles y 16 asistencias). Entretanto, Roy culminó un año difícil con su tercer título en la NHL, tras conseguir su tercera blanqueada aquella postemporada.