Su foja de 31-21-5 constituyó el 83.8% de los triunfos que consiguieron los Jets en el certamen (38).
El promedio de goles recibidos por partido (GAA) de Hellebuyck fue de 2.57 y su porcentaje de salvadas (SV%) fue de .922, el mejor de su carrera de cinco años. También fue el arquero más impenetrable de la campaña; lideró a la Liga con seis blanqueadas tras ver la cantidad más alta de disparos en contra del certamen (1,796) entre todos los guardametas. Además, también se ubicó en el segundo puesto en cuanto a aperturas (56, dos detrás de Carey Price de los Montreal Canadiens) y victorias (cuatro detrás de Andrei Vasilevskiy del Tampa Bay Lightning).
Antes de que la NHL le diera pausa a la temporada el 12 de marzo debido a las preocupaciones relacionadas con el coronavirus, el arquero había ligado cuatro triunfos, en los cuales solo cedió cinco goles.
El 1 de noviembre ante los San Jose Sharks, jugando en la carretera, Hellebuyck, 27, tuvo una de las noches más brillantes de su trayectoria en la Liga.
Tras los primeros dos períodos, Winnipeg iba ganando 2-1, pero los Sharks les estaban apedreando la puerta seriamente. Los superaban 39 a 15 en tiros.