"Es muy especial ponerte el jersey con el escudo de Estados Unidos", dijo Sánchez. "Es un honor representar a tu país, viajar a diferentes países y conseguir trofeos".
Durante ese camino fuera de casa, su hermano Joey siguió siendo parte fundamental de su vida, asistiendo a sus partidos y ofreciéndole consejos para mejorar su nivel.
"James era más habilidoso, mientras que yo era un jugador que aportaba energía", comentó Joey. "Siempre bromeaba con él y le decía que si quería ser exitoso, observara todo lo que yo hacía e hiciera todo lo contrario".
Cumpliendo el sueño
Después de la gran experiencia a nivel selección, llegó el siguiente reto en la carrera de James Sánchez, el jugar a nivel universitario en Michigan, la escuela a la que desde niño deseó pertenecer. Después de acumular 21 puntos en 61 partidos, se trasfirió a Arizona State, donde su gran temporada de 40 puntos en 2019-20, le ganó un contrato profesional con la organización de los New York Rangers.
Sánchez pasó de Arizona State a la American Hockey League con el Hartford Wolfpack, recibiendo la oportunidad de jugar ocho partidos en una recortada temporada 2020-21, debido a la pandemia. Para 2021-22 participó en siete encuentros más con Hartford, además de recibir minutos de fogueo en la East Coast Hockey League con los Jacksonville Icemen.
Por el momento, James disfruta haber cumplido su sueño de estar jugando como profesional y toma las cosas paso a paso, preparándose para los playoffs, ya sea en Hartford o en Jacksonville. Además, tiene la aspiración de eventualmente volver a jugar con su hermano Joey, quien actualmente representa al club México Warriors, que cada año juega la Latam Cup en la arena de los Florida Panthers, aunque este año México no participó y el torneo se lleva a cabo en Dallas, Texas.
"Ojalá algún día pueda unirme a ese equipo y pasarla muy bien", mencionó Sánchez. "Me gustaría hacer cosas para hacer crecer el hockey y llegar a más gente".