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En los últimos dos días, dos rachas sobresalientes cayeron.
Primero, el lunes, los New York Islanders vieron su racha de 17 partidos con puntos (15-0-2) ser borrada en una derrota de 3-0 ante los Anaheim Ducks. La seguidilla es una cifra récord en la historia de la franquicia; la marca antigua era de 15 que fue establecida en la campaña de 1981-82.

Luego, el martes, los Dallas Stars vieron su racha de 12 juegos con puntos (11-0-1) llegar a su fin al perder 3-0 contra los Chicago Blackhawks. Al mismo tiempo, a los tejanos se les negó llegar a ocho victorias al hilo, un número que hubiera sido una nueva marca para el club, cuya historia se remonta a cuando eran los Minnesota North Stars.
Además de ver sus rachas caer por el mismo marcador, los formidables pasos de los Islanders y los Stars tuvieron otra cosa en común.
Ambos clubes empezaron esta temporada de la mala manera, lejos de indicar que fueran capaces de encenderse de la manera en la que la hicieron. Ahora gracias a sus increíbles repuntes, New York (16-4-2) y Dallas (15-9-2) se encuentran en el tercer puesto de la Conferencia del Este y de la Conferencia del Oeste, respectivamente.
Con Barry Trotz -el más reciente ganador del Jack Adams Award al mejor entrenador en jefe del año- en el banquillo, las expectativas eran altas para los Islanders entrando a este torneo. Si la temporada pasada mejoraron su desempeño por 23 puntos a comparación de la campaña anterior, y sorprendieron a todos al avanzar a la segunda ronda de los playoffs de la Stanley Cup tras barrer a los Pittsburgh Penguins, este año pintaba mejor.

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Sin embargo, los "Isles" arrancaron con una foja de 1-3-0.
Tras caer 5-2 en el tercer juego ante los Edmonton Oilers, Trotz fue bastante crítico de su equipo.
CONSIDERAN CAMBIOS
"Ahorita estoy considerando muchos cambios, pues hay chicos que no están trabajando duro", exclamó Trotz. "En los primeros tres juegos no hemos empezado nada bien. No puedes comenzar despacio y depender de tu portería para mantenerte a flote hasta que carburemos. Tenemos que mejorar".
Tres días más tarde, perdieron por el mismo marcador contra los Carolina Hurricanes, pero el tono de Trotz fue diferente.
"No hay duda de que jugamos mejor que contra los Oliers]," señaló Trotz. "Creo que nuestro nivel fue completamente mejor y estamos más enfocados".
Y desde ese punto en adelante, la mejoría de la que hablaba el mandamás se vería reflejada en la pizarra y en la tabla de posiciones. Empezando con un triunfo de 3-2 por la vía de los shootouts sobre los Florida Panthers el 12 de octubre, ligarían 10 victorias al hilo hasta perder en overtime 4-3 contra los Penguins el 7 de noviembre. Pero su racha de puntos perduraría.
Hay dos puntos importantes que contribuyeron a este paso excelso.
La capacidad de reacción que mostró el equipo durante su seguidilla memorable fue extraordinaria.
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HAZAÑAS, REMONTADAS*
El 16 de octubre remontaron un déficit de 0-3 en el tercer período para doblegar 4-3 en los shootouts a los Philadelphia Flyers. Tres días más tarde, se repondrían tras caer en desventaja de dos goles dos veces para vencer 5-4 en overtime a Pittsburgh. De acuerdo con el Elias Sports Bureau, los "Isles" fueron el primer equipo en la historia en ganar cotejos consecutivos tras estar perdiendo por goles múltiples en los últimos siete minutos del tercer episodio.
Su trabajo en defensa fue igual de formidable.
Son el equipo menos goleado del torneo (54) y el segundo que menos tantos han permitido con fuerzas aniveladas en 5 vs. 5 (36). Su portero estelar Thomas Greiss ha ganado 9 de sus 11 aperturas y se encuentra entre los mejores 10 de la liga en cuanto al promedio de goles permitidos por partido (2.15) y el porcentaje de salvadas (.930).
Los Dallas Stars también entraron a esta campaña con muchas expectativas.
Tras perderse los playoffs dos veces en fila, la temporada pasada los tejanos llegaron hasta la segunda ronda en donde perdieron en una serie de siete juegos ante los eventuales campeones, los St. Louis Blues.
Sin embargo, el inicio en este torneo del equipo dirigido por Jim Montgomery fue peor que el de los Islanders.
Tras los primeros nueve encuentros, ostentaban una desastrosa marca de 1-7-1. En este tramo solo anotaron 17 goles y permitieron 29.

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CONFIANZA, LA CLAVE
Después del primer resultado positivo de la racha, una victoria de 4-1 sobre los Flyers, Montgomery mostró mucha confianza. Como si pudiera ver el futuro, manifestó que, así como estaban abajo, fácilmente podían estar arriba.
"El vaso está medio", dijo. "Todos pasan por un tramo en donde vas 2-7-1 o 3-6-1. Luego vas a pasar por un tramo en donde vas 7-2-1".
Tras ir 1-7-1, los Stars ingeniaron un impresionante récord de 14-1-1 antes del choque con los del a "Ciudad de los Vientos".
Su racha de 12 cotejos con puntos empezó en el quinto juego de este tramo, el 29 de octubre cuando derrotaron 6-3 al Minnesota Wild
La causa del repunte se debe a un mejoramiento general en todas las líneas del equipo.
De un promedio de goles anotados de 1.89 por partido durante su comienzo de pesadilla, mejoraron a uno de 3.37.
Pasaron de permitir 3.2 tantos por encuentro, a ceder solo 1.8.
Aún después de recibir tres goles ante Chicago sin hacer uno, Dallas tiene el décimo mejor "gol average" de la NHL (+10). Era de -12 antes de que enderezaran el barco.
"Estamos contentos, nos levantamos de un difícil comienzo de 1-7-1. Ahora nos sentimos muy bien de nuestro juego", dijo el delantero tejano Radek Faksa hablando sobre el fin de la racha ganadora. "Tuvimos muchas oportunidades contra los Blackhawks, pero no fuimos efectivos. Pero no creo que fue un mal partido. Habíamos ganado siete cotejos al hilo antes, sabíamos que esta racha llegaría a su fin algún día. Tenemos que regresar y empezar otra racha".
Aunque apenas es noviembre y todavía falta mucho hockey por jugar, estas rachas podrían ser un parteaguas en las ambiciones de levantar la Stanley Cup de los Islanders o los Stars.