Fue una semana movida en las redes sociales de la NHL y a continuación, lo mejor.
Sin duda, el mayor acontecimiento fue la clasificación de los Buffalo Sabres a los próximos Playoffs de la Stanley Cup, poniendo fin a una sequía de 14 años sin postemporada, la más larga en la historia de la NHL.
Todo ocurrió el sábado, y Buffalo no necesitó estar sobre el hielo. El equipo aún estaba en su hotel preparándose para enfrentar a los Washington Capitals cuando sonó la bocina final en el Madison Square Garden en Nueva York: los Detroit Red Wings cayeron 4-1 ante los New York Rangers. Esa derrota aseguró el lugar de los Sabres en los Playoffs.
La clasificación se dio 5,457 días después de su última aparición en la postemporada: una derrota 5-2 ante los Philadelphia Flyers en el Juego 7 de los Cuartos de Final de la Conferencia Este, el 26 de abril de 2011.
“Obviamente, es increíble”, dijo el capitán de Buffalo Rasmus Dahlin, en su octava temporada con los Sabres tras ser seleccionado como primera elección del Draft de la NHL de 2018. “Estoy contento por la ciudad. Me da gusto por todos los que han estado dándole duro aquí durante años: el encargado del equipo, los entrenadores, mis compañeros, y la mayoría de la gente de la ciudad. ¡Wow! Esto va a estar muy especial, eso sí”.
El equipo no tardó en alzar una bandera para anunciar su regreso a los Playoffs:



















