La primera derrota en tiempo regular de la temporada le llegó a los Edmonton Oilers con una lección incluida. Edmonton perdió 4-2 el jueves 15 de octubre ante el Utah Mammoth en el Rogers Place, en el primer juego de una serie de ida y vuelta entre ambos equipos, y vio cortada su racha de cinco victorias en fila.
Los Oilers, que comenzaron la campaña con marca de 5-0-1, eran el último equipo de la NHL sin una derrota en el tiempo regular, una condición que defendieron durante seis partidos y que Utah se encargó de cerrar con una actuación estructurada, física y oportunista en las situaciones especiales.
Connor McDavid, sin embargo, se marchó con una lectura distinta a la del marcador. El capitán sumó una asistencia en el gol de Leon Draisaitl y extendió a siete su racha de partidos con al menos un punto desde el arranque de la temporada. McDavid llegó a 18 puntos, con cuatro goles y 14 asistencias, como líder anotador de la liga y protagonista del mejor inicio de campaña de su carrera.
“Fue un partido de mucha marca, muy disputado. Creo que ambos equipos se entregaron por completo. Creo que fue un buen partido de hockey, sólido”, comentó McDavid. “Esperamos ganar cada noche, sin importar quién esté en la alineación. Y eso no cambia”.
Utah impuso el tono temprano con su disciplina sin el disco. Barrett Hayton abrió el marcador a los 10:38 minutos del primer período, en el Power Play, al recoger cerca de la portería el rebote que dejó Devon Levi tras un disparo a quemarropa de Kailer Yamamoto, mientras Josh Samanski cumplía una doble sanción menor por bastón alto. Edmonton no encontró respuesta en ese tramo, no capitalizó ninguna de sus dos oportunidades con ventaja numérica en toda la noche y se fue al descanso en desventaja, con apenas tres disparos en el período.



















