La experiencia también adquiere un significado especial por su participación con la selección nacional, incluyendo competencias internacionales como la LATAM Cup, donde ha podido representar a su país frente a otros programas del continente.
Aunque los logros individuales suelen ocupar los titulares, Ameigeiras considera imposible explicar su trayectoria sin reconocer el esfuerzo realizado por sus padres. Ambos provenían del vóley y desconocían buena parte de las exigencias del hockey cuando su hija decidió emprender aquel camino. "Yo no podría estar donde estoy si no fuera por todo lo que ellos han hecho por mí", afirmó.
La disciplina también condicionó numerosos aspectos de su adolescencia. En ocasiones, incluso dejó de recibir invitaciones a encuentros con amigos porque sus conocidos asumían que estaría ocupada compitiendo o entrenando. "Todo tiene su costo, son elecciones de vida que me trajeron a donde estoy ahora. Las hice con gusto, algunas capaz sin tanto placer, pero sabiendo que eran necesarias para cumplir mi objetivo", reflexionó.
El crecimiento de un deporte que busca su lugar
Desde su experiencia internacional, Ameigeiras observa con optimismo el desarrollo del hockey femenino en Argentina, especialmente por la aparición de nuevas oportunidades para quienes desean comenzar directamente sobre hielo. La disponibilidad de la pista Fantasy en Buenos Aires permitió organizar la primera liga femenina local y ampliar las posibilidades de formación infantil.
Otro factor importante es la difusión mediante plataformas digitales. Según explicó, las integrantes de la selección producen contenido para TikTok e Instagram con el objetivo de acercar este deporte a nuevos públicos. "Ya somos más de 20.000 seguidores en la cuenta de la Asociación Argentina de Hockey Sobre Hielo y En Línea. Son más de 20.000 personas que nos siguen y conocen el deporte", destacó.
Para Alma, el crecimiento sostenible depende tanto de mejorar las condiciones materiales como de conseguir que nuevas familias descubran la existencia de estas alternativas deportivas. Su historia comenzó en una pequeña escuela de Buenos Aires, continuó entre pistas improvisadas y desplazamientos familiares, atravesó momentos de incertidumbre en Europa y encontró nuevas oportunidades de aprendizaje en África y Norteamérica.