Tras los primeros tres meses del certamen, estaban en el camino para cumplir su propósito. El 7 de enero pese a haberse ido 1-4-1 en sus últimos seis cotejos, el club se encontraba empatado por el segundo comodín en la Conferencia Este. Pero dentro de la División Metropolitana, estaba a 15 puntos de los Washington Capitals en la cima.
Sin embargo, al día siguiente, se marcaría un antes y un después en la campaña de Philadelphia.
Con un triunfo de 3-2 sobre los Capitals, el equipo inició un electrizante paso de 19-6-1 hasta la pausa de la NHL del 12 de marzo, debido a las preocupaciones relacionadas con el coronavirus. Fue el mejor récord en la NHL, junto al de los Boston Bruins, durante este período.
El punto más alto de este tramo para Philadelphia fue una racha ganadora de nueve cotejos que efectuó del 18 de febrero al 7 de marzo. Cuando se congelaron las acciones, los Flyers ya se ubicaban en el segundo casillero de la Metropolitana a solo un punto de Washington por el liderato.
De haber seguido la temporada regular, muy probablemente Philadelphia hubiera conquistado su primer título divisional desde 2010-2011.Al terminar con una foja de 41-21-7 y el cuarto mejor porcentaje de puntos del Este, los Flyers estarán participando en el torneo Round-Robin de todos contra todos de la conferencia cuando se reanude la actividad de la NHL.