Un apellido más allá del suéter
Para Gutiérrez, vestir los colores de Estados Unidos también lleva consigo un significado que trasciende al hockey. El joven nació en Texas, pero sus padres, Lydia e Ivan, son originarios de México. Desde pequeño, esa herencia ha formado parte de su identidad, desde la pequeña bandera mexicana colocada en uno de sus primeros cascos hasta el apellido que hoy aparece en la parte posterior de la camiseta estadounidense.
“No hay muchos jugadores mexicano-estadounidenses en el hockey y es algo de lo que estoy muy orgulloso”. “Vestir la camiseta de Estados Unidos es muy especial, pero también siento que estoy representando esa otra parte de mí”, agregó. “Incluso mi apellido lo refleja inmediatamente. Poder representar a Estados Unidos y, de cierta manera, también representar a México es increíble. Significa mucho para mí y lo llevo con muchísimo orgullo”.
La identidad mexicana tampoco desaparece cuando termina un partido. Por el contrario, también encontró espacio dentro del vestuario. “Mis compañeros me preguntan por mis raíces”, comentó Gutiérrez. “Algunos me preguntan si mi mamá me habla en español y siempre les digo que sí, especialmente cuando está molesta conmigo”.
La respuesta viene acompañada por una sonrisa. “Estoy mejorando mi español, pero puedo entenderlo con bastante fluidez”. Más allá del idioma, Gutiérrez entiende que el significado de representar a dos culturas aumenta conforme avanza su trayectoria. Y en casa existe una frase que sirve como recordatorio permanente: “Representa bien el apellido Gutiérrez”, siendo unas palabras que viene de su papá.
Ivan Gutiérrez observa cómo la atención alrededor de su hijo aumenta, pero asegura que las conversaciones familiares continúan siendo prácticamente las mismas, pues los rankings no han cambiado las reglas de la casa. “Sé un buen hijo, haz tu cama, respeta a los mayores, mira a tu entrenador cuando te está hablando y cuida tu actitud”, explicó Ivan al resumir algunos de los consejos que continúa ofreciéndole. “Todo lo que haces comunica algo sobre quién eres”, agregó.
Mientras Diego intenta “estar donde están sus pies”, Ivan prefiere hablar del proceso. “Si algún día llega a ser jugador profesional, fantástico. Y si no ocurre, tampoco pasa nada. Para mí lo importante es que siga siendo un buen muchacho. Lo importante es el proceso. No puedes vivir pensando solamente en el resultado final. Tienes que concentrarte en lo que tienes que hacer ahora y mantener los pies en la tierra”.