No obstante, Philadelphia mantiene al jugador en sus planes y el año pasado, Myers dio razones de sobra para ganarse su extensión, viendo acción en 50 encuentros, 29 más que en su campaña de novato, logrando contribuir con 16 puntos, producto de dos goles y 14 asistencias. Durante los playoffs, el defensa marcó tres tantos y completó un pase, para totalizar cuatro unidades.
Sobre la línea azul, los Flyers se vieron en la necesidad de responder rápidamente tras la decisión de Matt Niskanen, quien se decantó por el retiro, luego de 13 temporadas. Para cubrir el espacio, la gerencia adquirió Erik Gustafsson, quien en la 2018-19, marcó 16 goles y 60 puntos con los Chicago Blackhawks y durante el año pasado, fue cambiado a los Calgary Flames, terminando con 33 unidades, cuatro de ellas en los playoffs con el conjunto canadiense.
Continuidad en el núcleo
No es un secreto que, en los últimos 10 años, Claude Giroux se ha convertido en un referente del hockey, no sólo para Philadelphia sino para la liga, sumando más de 50 puntos en cada una de sus campañas durante este período, incluso liderando la NHL en la 2017-18, con 68 asistencias. La primera línea de ataque, en la que Sean Couturier y Jakub Voracek complementan a Giroux, se encuentra bajo contrato al menos hasta el 2022, por lo que contar con este tridente para el próximo torneo será clave una vez más.
De igual forma, Travis Konecny, líder en puntos en la temporada pasada con 61 y en goles con 24, se encuentra bajo control del equipo hasta el 2024. Al igual que Kevin Hayes, quien comandó a Philadelphia con 13 unidades en la postemporada. Como respaldo en la tercera línea, el novato Joel Farabee, uno de los seis debutantes en la 2019-20 contará con un año más de experiencia, tras ver acción en 52 juegos con una colaboración de 21 tantos. Entretanto, Scott Laughtnon, será importante en la cuarta formación, tras comandar a los Flyers en los playoffs, con cinco goles.