Todo empezó el viernes en Chicago, donde Jake Evans firmó dos goles y una asistencia en el triunfo 4-1 sobre los Blackhawks. Evans igualó en el primer período y marcó en inferioridad numérica la ventaja definitiva; Kaiden Guhle aportó un tanto y Jacob Fowler detuvo 20 disparos.
El domingo, al aire libre en el Heritage Classic, Lane Hutson y Guhle marcaron en el segundo período, Cole Caufield repartió dos asistencias y Fowler hizo 33 salvadas en la victoria 2-1 sobre los Jets. Con 21 años, Fowler fue el portero más joven en abrir y ganar un partido al aire libre en la historia.
Su noche cumbre llegó el martes en St. Louis: 46 salvadas en la blanqueada 2-0 ante los Blues, su segunda blanqueada de la temporada y su sexto triunfo consecutivo. St. Louis ganó la batalla de los remates 46-21, con un 24-3 en el tercer período, sin anotar. Esas 46 paradas fueron la tercera mayor cifra en una blanqueada en la historia de la franquicia y el récord de Montreal para un novato.
“Definitivamente entras en ritmo”, expresó Fowler. “Creo que si les preguntas a muchos muchachos, juegan su mejor hockey cuando no tienes tiempo de pensar, sólo reaccionas. Me dejaron ver los disparos y, para ser bueno en esta liga, si lo ves, tienes que detenerlo. Tuve suerte esta noche”.
El jueves en Dallas se confirmó. Cole Caufield y Alex Newhook marcaron dos veces cada uno en el triunfo 5-2 sobre los Stars, con dos goles separados por sólo 27 segundos en el primer período. Noah Dobson repartió dos asistencias y Jakub Dobes hizo 17 salvadas ante el conjunto menos goleado de la liga. Además, Hutson repartió una asistencia y llegó a 136 asistencias antes de cumplir los 23 años, récord de la franquicia.
“En casa estábamos jugando buen hockey, pero no conseguíamos los resultados que queríamos”, comentó Newhook. “Fue agradable salir de gira y estar juntos como grupo. Nos unimos mucho para conseguir resultados, proteger las victorias y encontrar formas de ganar. Muestra la madurez de nuestro grupo. Hay que seguir así”.
“Nuestra manera de manejar estos terceros períodos, con ventaja de un gol o dos goles”, señaló el entrenador Martin St. Louis. “Estuvimos arriba por dos en todos los terceros períodos que jugamos en esta gira. Esa es realmente la base para cerrar los partidos y tener éxito”.
La prueba mayor llega ahora: sostener en casa lo construido fuera. Montreal no sobrevivió a la ausencia de su capitán: creció sin él.