Nick Suzuki no necesitó tiempo para sacudirse el óxido. Tras perderse seis partidos por una lesión en la mano izquierda, el capitán de los Montreal Canadiens volvió el jueves ante el Utah Mammoth y firmó un gol y dos asistencias en la eventual victoria 5-4 en tiempo extra, coronada por el tanto de Cole Caufield a los 30 segundos del alargue.

No fue un regreso cualquiera. Suzuki llegó a 15 puntos en sus primeros 10 partidos de la temporada, algo que ningún jugador de Montreal lograba desde 1992-93, cuando Denis Savard sumó 18 y Kirk Muller 15. Además, ha marcado en seis de esos 10 encuentros; en los últimos 40 años, solo Caufield lo supera en ese arranque dentro de la franquicia, con siete tantos en la campaña 2024-25.

El contexto le da más peso a la cifra. El 20 de octubre, Suzuki se lesionó al bloquear un disparo contra los San José Sharks y vio terminada una racha de 546 partidos consecutivos, la segunda más larga entre los jugadores activos, solo detrás de los 1,017 que sumaba entonces Brent Burns, y la vigésima más extensa de la historia de la NHL. Era la primera vez que se ausentaba en un compromiso desde su debut en la temporada 2019-20, y el pronóstico inicial hablaba de dos a cuatro semanas fuera.

Claro, la noche no le regaló nada. Utah se adelantó 2-0 con dos tantos de Logan Cooley, y Suzuki abrió la cuenta de Montreal a los 15:25 minutos del primer período, con asistencias de Juraj Slafkovsky y Noah Dobson.

Montreal empató tres veces sin llegar a mandar hasta el alargue. Arber Xhekaj igualó 2-2 con un potente disparo todavía en el primer período; Cooley devolvió la ventaja a Utah en el segundo, Kirby Dach puso el 3-3 en Power Play a los 1:09 minutos del tercer período, en su propio regreso tras dos ausencias, Nick Schmaltz volvió a adelantar a Utah en el tercero y Adam Engstrom niveló 4-4 con el primer gol de su carrera en la NHL, a los 14:54 minutos.

UTA@MTL: Cooley se luce con tres goles

Los tres empates llegaron con tres firmas distintas, las de Xhekaj, Dach y Engstrom, y el tanto del capitán había servido para abrir la cuenta. Suzuki prefirió repartir el crédito entre todos.

“En conjunto, creo que fue grandioso”, expresó Suzuki. “Goles grandes de jugadores distintos. Arber y Engie, Kirby regresa y consigue uno grande ahí. Es un juego colectivo. Tenemos uno de los equipos más profundos de toda la liga, y creo que eso se muestra en cada partido”.

Dach midió el regreso de su capitán con una sola palabra. Y después la explicó completa.

“Enorme”, afirmó Dach. “Es nuestro líder. Puede que no lo parezca, pero habla bastante y controla la temperatura del vestuario y de la banca. Hace jugadas grandes y entiende los momentos clave. Y definitivamente es difícil cuando te falta un jugador así. Pero pienso que como equipo nos unimos y pudimos ganar algunos partidos sin él, pero definitivamente es bueno tenerlo de vuelta”.

Pero la noche también tuvo dueño visitante por largos tramos. Cooley firmó el quinto Hat-trick de su carrera, con tres anotaciones y una asistencia, y participó en los cuatro goles de Utah. Con 228 partidos a cuestas, se convirtió en el jugador activo que más rápido llegó a cinco tripletes, por delante de Alex Ovechkin y sus 230.

El cierre lo escribió Caufield, y también quedó en los libros. Su tanto en el alargue fue el número 15 de su carrera en prórroga, logrando esa cifra más rápido que nadie. Lo hizo en 384 partidos, contra los 559 que necesitó Connor McDavid. En casa suma 11, igualado en el quinto puesto histórico de la liga.

UTA@MTL: Caufield sella triunfo en tiempo extra

Para Dobes, la noche se jugó siempre desde atrás: tres veces empató su equipo y solo mandó en el alargue, con el tanto de Caufield. El portero puso el acento en la fe del grupo: nadie dejó de creer pese a ir siempre detrás en el marcador.

“Confiar en el proceso, seguir trabajando, y nunca sabes lo que pasa en el hockey”, comentó Dobes. “Es un deporte impredecible, y estoy muy orgulloso del grupo por no aflojar, por su gran mentalidad y por seguir creyendo. Fue una gran victoria, estoy muy feliz”.

Jakub Dobes cerró con 16 salvadas en la victoria. Utah, que marcó tres veces en Power Play, se quedó con un punto y es segundo en la División Central, con 21 unidades; Montreal llegó a 23 y persigue a los Boston Bruins en lo alto del Atlántico.

Pero el valor de este triunfo se mide mejor contra el martes. Montreal venía de perder 5-4 en tiempo extra ante Winnipeg desperdiciando una ventaja de 4-0 con 2:39 minutos por jugar, la remontada de cuatro goles más tardía de la historia, y dos noches después fue el equipo que vino de atrás: apenas el cuarto en los anales de la liga que gana borrando una desventaja de dos o más tantos en el partido siguiente a una derrota de ese tipo.

La redención, eso sí, no borra la tarea. Utah castigó tres veces en Power Play y Montreal volvió a pasar largos tramos persiguiendo el marcador. El propio capitán admitió que la limpieza no fue total, ni falta que hacía.

“Nunca es perfecto”, indicó Suzuki. “Quieres ser tan perfecto como puedas. Todavía hay cosas que tenemos que limpiar, pero mientras todos traten de hacer lo correcto y con las intenciones correctas, creo que estamos muy contentos con nuestro esfuerzo”.

¿Qué sigue? El sábado, Montreal visita a los Toronto Maple Leafs en la Scotiabank Arena, a las 7:00 p.m., hora del este. Llega con su capitán de vuelta, con seis victorias en sus últimos siete partidos y con una respuesta que, tras el derrumbe del martes, vale casi tanto como los dos puntos de la tabla.

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