Sin la necesidad de mencionar nombres o puntualizar con lujo de detalles, había un consenso de medios especializados y analistas, previo al arranque de la temporada, acerca de que los Calgary Flames eran el equipo que estaba destinado a ser el peor de la NHL en la campaña de 2026-27.
Después de los primeros siete juegos del calendario regular, aquellos quienes predijeron el fracaso de los Flames estaban con el pecho hinchado por la precisión de sus vaticinios, al menos de manera temporal; no obstante, el equipo de Alberta se ha encargado de reescribir esa historia preconcebida en las dos últimas semanas.
El lunes por la noche en el SAP Center, los Flames derrotaron por 2-1 a los San Jose Sharks, gracias a una sólida actuación en la portería por parte del guardameta estadounidense Dustin Wolf, quien detuvo 26 de los 27 disparos que enfrentó y Calgary ahora ha ganado seis de los últimos ocho encuentros, dándole un vuelco al errático comienzo de temporada que tuvo el equipo.
Después de estar ausente casi por dos semanas, debido a una lesión en la parte inferior del cuerpo, Wolf se apuntó su segunda victoria consecutiva y su regreso no pudo darse en un mejor momento, luego de la lesión de su colega Devin Cooley (parte inferior del cuerpo), el pasado 28 de octubre y que será reevaluada semanalmente.
“Simplemente necesita jugar. Eso es todo. Que se encienda un poco y simplemente salga a jugar. Es un portero realmente bueno. Nos da la oportunidad de ganar cada vez que está en la portería”, dijo Ryan Huska, entrenador en jefe de los Flames.
Y parece que contra los Sharks se inspira de una manera especial. Wolf mejoró su marca a 11-2-0 (un porcentaje de victorias del .846) contra los Sharks a lo largo de su carrera. Se sitúa entre los líderes históricos de la NHL en porcentaje de victorias frente a San Jose, solo superado por Thatcher Demko (.929; 13-1-0), de los Vancouver Canucks.
A diferencia de un primer periodo relativamente tranquilo, en el que solo enfrentó seis remates a la portería, la intensidad se apiló en los tramos restantes, con 11 tiros detenidos en el segundo y 10 en el tercero, en el que permitió el único gol de los Sharks, quienes en la recta final asediaron la zona defensiva de Calgary, pero no tuvieron éxito y Wolf ayudó a preservar la ventaja que se tradujo en victoria.
“No tuve el comienzo de temporada, desde el punto de vista personal, que me habría gustado tener, pero dos semanas fuera me dieron la posibilidad de hacer un reinicio mental y trabajar en algunas partes de mi juego en las que quería mejorar y me siento con mucha confianza ahora”, agregó el nacido en Gilroy, California.
El delantero de Calgary, Adam Klapka, abrió el marcador en favor de los Flames a los 14:36 del primer periodo, consiguiendo su tercera anotación de la temporada, mientras que a los 9:14 del tercer periodo, el novato William Stromgren puso el 2-0 en favor del equipo de Alberta, mediante el primer gol de su carrera en la NHL.
“Siempre te da gusto cuando un jugador joven cuando consigue su primer gol. Creo que esa línea fue, posiblemente, la mejor que tuvimos”, dijo el entrenador Huska. “Cualquier victoria fuera de casa es una gran victoria. Lograr limitar sus oportunidades hasta la parte final del encuentro fue algo importante para nosotros”.
Ahora Calgary tiene marca de 7-8-0 (14 puntos), ocupando por ahora el quinto lugar en la División Pacífico gracias a la buena racha en la que ha entrado el equipo; sin embargo, hay un problema que el equipo no ha logrado resolver.
Al paso de los 15 primeros partidos de la presente temporada, los Flames han anotado 38 goles, lo cual significa contabilizar un promedio de 2.57 goles por encuentro, la quinta peor cosecha ofensiva en lo que va de la campaña en la NHL.



















