Desde que se reanudó la acción tras la pausa de los Juegos Olímpicos, la resiliencia ha sido la mejor palabra para describir a los Pittsburgh Penguins, quienes han luchado por mantenerse en puestos de clasificación, pese a varios obstáculos que han tenido que superar, incluyendo la ausencia de su capitán Sidney Crosby.

Sin embargo, a 10 juegos para terminar su temporada regular, los Penguins parecen encaminados a un eventual regreso a los Playoffs de la Stanley Cup por primera vez en cuatro años.

El destino está en sus manos, pero no sin antes una recta final llena de batallas, gracias a una cerrada competencia por los últimos dos puestos en la División Metropolitana y los últimos boletos vía Comodín de la Conferencia Este.

Claro, y no sin antes combatir con más vicisitudes, incluyendo un nuevo susto en torno a Crosby, como se pudo apreciar el jueves, en un triunfo vital 4-3 en shootout ante los Ottawa Senators en el Canadian Tire Centre.

PIT@OTT: Skinner y Kindel dan triunfo a Pittsburgh

El encuentro se convirtió rápidamente en un ejercicio de supervivencia táctica para Pittsburgh. A la ausencia confirmada de Evgeni Malkin por una lesión en la parte superior del cuerpo, se sumó la alarmante salida de Crosby en los primeros instantes del segundo periodo. El central de 38 años, quien venía de perderse 11 partidos por una lesión sufrida en la cita olímpica de Milán, aparentemente enredó su pierna izquierda en un choque hacia el final del primer acto. Intentó regresar para el segundo, pero abandonó el hielo tras patinar apenas 38 segundos.

“Cuando Sid abandona el juego, obviamente tenemos dos opciones”, analizó el defensor Erik Karlsson. “Podemos colgar la cabeza y admitir la derrota, o cada uno puede decirse a sí mismo que va a dar su máximo absoluto cada vez que salga al hielo. Y creo que hoy hicimos eso, no solo yo, sino que todos los que aportaron”.

Karlsson no solo ayudó, sino que ofreció una exhibición histórica. El sueco se vistió de héroe con un gol y dos asistencias, liderando la ofensiva en ausencia de sus dos centros estelares. 

Con su primer pase de gol de la noche, Karlsson alcanzó las 714 asistencias en su carrera, superando a la leyenda Daniel Alfredsson como el quinto jugador nacido en Suecia con más pases de gol en la historia de la NHL. Poéticamente, logró este hito en la misma ciudad donde Alfredsson lo anunció como selección de primera ronda en el Draft de 2008.

“Obviamente, una victoria enorme para nosotros”, valoró Karlsson. “Creo que todo el mundo sabe la situación en la que se ha convertido el Este, y dónde estamos. Cada partido se siente como si fuera obligatorio ganar. Ganas uno, estás dentro; pierdes uno, estás fuera. Así que obviamente, para nosotros, es una gran victoria”.

El impacto de Karlsson estuvo perfectamente complementado por su compatriota Rickard Rakell, quien también registró una noche de tres puntos con dos goles y una asistencia. Tras un tanto tempranero en Power Play de Drake Batherson para Ottawa, Rakell empató el encuentro 1-1 en el primer período con un preciso tiro de muñeca asistido por Karlsson.

“Hubo muchas emociones en este juego”, reconoció Rakell. “Fue un partido muy apretado desde el principio. Y creo que fue una verdadera batalla ahí fuera, un gran esfuerzo de todos a lo largo de la alineación”.

La dupla escandinava volvió a responder luego de que Nick Cousins pusiera arriba a los Senators (2-1) iniciando el segundo asalto, apenas un minuto después de la salida definitiva de Crosby. Karlsson igualó el marcador 2-2 con un disparo desde el círculo derecho. Posteriormente, en el tercer acto, la conexión se invirtió cuando Rakell capitalizó una ventaja de 5-contra-3 para dar a los Penguins su primera ventaja de la noche (3-2).

PIT@OTT: Karlsson hunde el disco en la red

“Tuvimos un segundo período fantástico, creo que ahí fue cuando más controlamos el juego”, continuó Karlsson, quien empató el récord de franquicia de Randy Carlyle con su octavo juego multi-punto en el mes de marzo. “Fue desafortunado que no pudiéramos salir con una ventaja mayor... Pero creo que hoy, todos dieron un paso al frente”.

Ottawa, que llegaba con cuatro victorias en fila y en plena cacería del Comodín, no se rindió. Batherson anotó su segundo tanto de la noche a los 3:58 del tercer periodo tras un rebote frente a la red para empatar 3-3, una jugada que fue revisada y confirmada tras un desafío por interferencia sobre el portero. La jugada fue asistida por Tim Stutzle, quien se convirtió en el jugador más joven en la historia de los Senators, y el cuarto alemán en la historia de la NHL, en alcanzar los 400 puntos en su carrera.

“Es todo el mundo”, dijo Karlsson sobre la clave para sobrevivir sin sus estrellas. “Hoy fue otro de esos días, aunque estuvimos a la defensiva bastante en el tercer periodo. Stu (Skinner) jugó increíble para nosotros. Son dos puntos grandes”.

Stuart Skinner, portero de Pittsburgh, cerró la puerta en la prórroga y fue una muralla en la tanda de penales, deteniendo a Stutzle y Shane Pinto, mientras que Egor Chinakhov y Ben Kindel anotaron por los Penguins para sellar el triunfo.

“Fue masivo”, celebró Skinner, autor de 26 salvadas. “Fue un partido estilo playoff. Mira, Ottawa necesita los puntos. Nosotros necesitamos los puntos. Está todo tan apretado, obviamente en el este, así que poder conseguir estos dos puntos es masivo”.

El resultado sacudió la tabla de posiciones. Pittsburgh (36-20-16, 88 puntos) superó a los Columbus Blue Jackets, quienes cayeron ante Montreal, asaltando el segundo lugar de la División Metropolitana. Por su parte, Ottawa quedó a un punto de los New York Islanders por el segundo Comodín de la Conferencia Este.

“Con suerte, ya sabes, los dos grandes podrán volver aquí pronto”, concluyó Karlsson sobre la salud de Crosby y Malkin. Mientras tanto, los Penguins intentarán mantener este vital impulso cuando reciban a los Dallas Stars el próximo sábado.

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