“En los primeros diez minutos de ese tercer período sentimos que éramos un equipo jugando para ganar, y no teníamos miedo”, comentó Parekh. “Sí trae algo de confianza. No creo que estemos jugando a nuestro estándar y ojalá las cosas empiecen a cambiar a partir de aquí”.
El empuje tuvo su premio a los 15:32 minutos. Frost envió un pase elevado cruzado y Sharangovich, en el círculo derecho, conectó de primera intención en cuanto el disco tocó su bastón y lo clavó en la esquina superior para el 3-2 definitivo. Fue su segundo gol de la temporada, en una noche en la que lideró a todos con seis disparos a puerta.
Con esa anotación, Calgary se convirtió en el primer equipo de la temporada en marcar el gol de la ventaja en los últimos cinco minutos por segunda vez en la campaña, tras hacerlo a los 55:38 minutos el 13 de octubre, y cortó una racha ganadora de siete o más juegos de un rival por novena vez en su historia, la primera desde 2022-23.
“Necesitamos que nos pasen cosas buenas, porque están haciendo mucho buen trabajo en distintas áreas y esta noche fue lindo verlos recompensados contra el equipo que es el estándar ahora mismo”, comentó Huska. “Estábamos en una situación en la que ellos también jugaban en noches consecutivas, así que creo que obligarlos a ir hacia atrás por los discos, como hicieron a medida que avanzó el juego, fue importante para nosotros”.
Cooley cerró su primera victoria de la temporada con varias salvadas en los minutos finales, cuando Carolina retiró a Bussi en busca del empate. El contraste fue enorme con su aparición previa, cuando había permitido siete goles, y el portero lo explicó desde lo mental.
“Cada segundo que pasas pensando en ti mismo con tu cerebro consciente, te distrae de lo que está pasando frente a ti y eso es lo que he estado haciendo”, comentó Cooley. “El juego es demasiado rápido ahí fuera como para dejar que tu cerebro consciente decida. Soy un portero muy malo con el cerebro consciente, si es que eso tiene sentido, así que simplemente dejo que mi cerebro inconsciente haga todo. No pienso en nada, no me divierto demasiado, no sonrío demasiado, simplemente lo apago. Entonces empiezo a hacer salvadas”.
Para Carolina, la derrota dejó el registro en 7-2-1 y puso fin a su seguidilla récord de cinco triunfos fuera de casa. Bussi terminó con 31 salvadas para unos Hurricanes que concedieron más de la cuenta.
“Hay que resolverlo”, comentó el entrenador Rod Brind’Amour. “Esta es la liga en la que nadie siente lástima por ti. Simplemente nos reagrupamos. Aun así creamos muchísima ofensiva. Golpeamos tres o cuatro postes. Este juego pudo haber tenido otro aspecto, pero yo habría sentido lo mismo, porque estamos permitiendo demasiado”.
Calgary quedó con marca de 2-6-0, con una victoria que puede valer mucho más que dos puntos si sostiene ese nivel. Los Flames seguirán en casa el jueves ante los Minnesota Wild, en el segundo juego de una estadía de cuatro partidos en el Saddledome, mientras que los Hurricanes seguirán su gira el martes en Vancouver.