El mundo del hockey está plagado de sorpresas. No por nada, cuando se trata de pronósticos, esta disciplina es una de las más difíciles de predecir. Dicho esto, para los protagonistas, un resultado pocas veces representa una sorpresa.
Sin embargo, cuando los Vegas Golden Knights sacaron las escobas el martes para completar la barrida en cuatro juegos en la Final de la Conferencia Oeste ante los vigentes ganadores del Trofeo de los Presidentes —al mejor conjunto de la temporada regular— Colorado Avalanche, incluso los miembros de los nuevos monarcas del Oeste se encontraron en ese lugar de sorpresa por lo que acababan de lograr.
“Sinceramente, no lo creí”, confesó el defensor Rasmus Andersson sobre el momento en que se dio cuenta de que la barrida era real. “Cuando Cale (Makar) obtuvo el disco al final del juego y yo estaba en el hielo y veo el disco detrás de mí con tres segundos restantes, pensé ‘acabamos de barrerlos’. Ahí fue cuando me impactó. Vamos a la final. Tratas de mantenerte presente. Pero es difícil, ¿verdad? Creo que hicimos un buen trabajo manteniéndonos en el momento. Puedes notar que muchos de los chicos aquí han ganado antes”.






















