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Doce años después de dejar la organización que lo seleccionó en el Draft de la NHL, Jacob Markstrom está de regreso en el sur de Florida. Sin embargo, tanto el guardameta sueco como los Panthers son muy diferentes a los que separaron sus caminos en 2013. El primero regresa convertido en uno de los porteros más respetados de la liga tras una extensa carrera con los Vancouver Canucks, los Calgary Flames y los New Jersey Devils. La franquicia, por su parte, pasó de ser un equipo en reconstrucción a convertirse en el nuevo referente de la NHL, conquistando dos de las últimas tres ediciones de la Stanley Cup y disputando tres Finales consecutivas.

Ese escenario hizo que la decisión fuera sencilla para el veterano de 35 años. Aunque su nuevo contrato con New Jersey contemplaba una cláusula modificada de no traspaso a partir del 1 de julio, Florida nunca estuvo entre las organizaciones a las que habría rechazado. La posibilidad de incorporarse a un conjunto acostumbrado a competir por el campeonato pesó más que cualquier otra consideración y terminó marcando el inicio de una inesperada segunda etapa con la institución que lo vio dar sus primeros pasos como profesional.

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Un regreso cargado de significado

Markstrom no ocultó la emoción que sintió al enterarse de que volvería a vestir el uniforme de los Panthers. Después de enfrentar a Florida durante los últimos años y observar desde la distancia la transformación del club, asegura que regresar representa mucho más que un simple cambio de equipo.

"Es una gran sensación", afirmó. "He jugado contra este equipo durante los últimos años y ver el progreso no solo del grupo, sino de toda la organización, ha sido increíble. Tener conversaciones con Bill Zito, Roberto Luongo y Robb Tallas realmente hace que la sangre empiece a correr más rápido. Es algo muy especial volver al lugar donde fui seleccionado en el Draft".

El sueco recordó que cuando dejó Sunrise la organización apenas iniciaba una nueva etapa bajo la propiedad de Vincent Viola. Desde entonces, Florida construyó una de las estructuras más sólidas de la liga, desarrolló una identidad reconocible y levantó la Stanley Cup en dos ocasiones. Ahora, Markstrom tendrá la oportunidad de formar parte de ese proyecto desde el hielo.

El reencuentro con el entrenador de porteros Robb Tallas también representa uno de los aspectos que más ilusión le generan. Ambos coincidieron durante la primera etapa del guardameta en Florida, aunque el propio jugador reconoce que hoy son personas completamente diferentes.

"Hablé con Rob hace unos días y me dijo que él también ha evolucionado mucho", comentó entre risas. "Yo también he cambiado. Ahora tengo barba, esposa, hijos y me convertí en un portero mucho más consolidado que cuando tenía 20 años. Será muy divertido volver a trabajar con él".

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Un veterano consolidado para un equipo campeón

Si algo dejó claro Bill Zito, Gerente General de los Panthers, durante su comparecencia es que la organización no tomó esta decisión basándose únicamente en los números de la temporada pasada. Aunque Markstrom registró un porcentaje de salvadas de .883 con los Devils, el más bajo de su carrera en campañas con al menos 20 apariciones, los Panthers analizaron un panorama mucho más amplio antes de concretar el movimiento.

"Es un veterano que ha demostrado excelencia", explicó Zito. "Trabajó aquí anteriormente con Robb Tallas y creemos que encaja tanto en nuestro plantel como en nuestra cultura". El ejecutivo reveló además que la organización mantiene durante todo el año una evaluación constante de los guardametas disponibles alrededor de la liga y que Markstrom siempre figuró entre las principales alternativas en caso de que surgiera una oportunidad. "No evaluamos únicamente una temporada", señaló Zito. "Observamos el conjunto de su trayectoria y lo que creemos que todavía puede ofrecer".

Para Zito existe además un componente simbólico imposible de ignorar. Markstrom salió de Florida precisamente en la operación que permitió el regreso de Roberto Luongo a la franquicia. Más de una década después, el destino terminó reuniendo nuevamente al sueco con la organización donde comenzó su carrera. "Es una anécdota bastante curiosa", comentó Zito. "Cuando hablamos con él estaba realmente emocionado. Ya conocía a varios jugadores y estaba muy entusiasmado con la oportunidad de volver".

El propio Markstrom considera que llega en un momento ideal. Durante los últimos años observó cómo Florida construyó uno de los sistemas defensivos más efectivos de la NHL alrededor de figuras como Aleksander Barkov, Sam Reinhart y Gustav Forsling. Ahora quiere aprender todos esos detalles desde adentro.

"Sus resultados hablan por sí solos", afirmó. "Llegar a tres Finales consecutivas no ocurre por casualidad. Se necesita mucho trabajo, compromiso y un gran equipo. Solo he jugado contra ellos; ahora quiero estar del lado correcto. Quiero absorber todo como una esponja y aprender el sistema lo más rápido posible".

El siguiente capítulo después de Bobrovsky

La salida de Sergei Bobrovsky inevitablemente coloca a Markstrom bajo los reflectores. El ruso dejó una huella imborrable tras liderar a Florida hacia dos campeonatos consecutivos y consolidarse como uno de los mejores porteros de su generación. Sin embargo, el nuevo integrante de los Panthers evita cualquier comparación.

"Bobrovsky ha sido uno de los mejores guardametas de la liga durante muchos años", dijo. "Solo quiero salir al hielo, conocer al grupo, competir y detener la mayor cantidad de discos posible. No quiero agregarme presión pensando en lo que ocurrió antes. Todos allí buscamos exactamente lo mismo: volver a ganar".

A sus 35 años, Markstrom reconoce que cada temporada adquiere un significado especial. Después de una larga trayectoria en la NHL, la posibilidad de conquistar por primera vez la Stanley Cup se ha convertido en el principal objetivo de su carrera.

"Cuando pasas de los 30 años, levantar la Stanley Cup se vuelve cada vez más importante", confesó. "Siento que todavía me queda mucho hockey de alto nivel y quiero aprovechar la oportunidad de jugar con un equipo extraordinario. Ellos ya demostraron que saben cómo ganar y yo quiero aportar todo lo posible para ayudar a que vuelva a suceder".

Su integración al vestuario ya comenzó incluso antes de llegar a Florida. Gustav Forsling, Matthew Tkachuk y varios integrantes del plantel se comunicaron rápidamente para darle la bienvenida, mientras que su experiencia compartiendo equipo con algunos de ellos en selecciones nacionales facilitará la adaptación.

Para Markstrom, el círculo parece haberse cerrado de la mejor manera. Nunca imaginó regresar al lugar donde debutó en la NHL, pero hoy encuentra una organización completamente distinta y una oportunidad que considera imposible dejar pasar.

"Es un negocio muy loco", reconoció. "Jamás pensé que volvería aquí. Pero estoy muy feliz de que haya ocurrido. Cuando tienes la oportunidad de unirte a un equipo que ganó dos Stanley Cup en los últimos tres años y disputó tres Finales recientes, realmente no hay mucho que pensar. Para mí fue una decisión muy fácil".

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