La Final de la Conferencia Oeste llega a la T-Mobile Arena, la casa de los Vegas Golden Knights y para el equipo local el cambio de sede no puede darse en un mejor momento, con una afición ávida por apoyar a su equipo en aras de ponerse 3-0 arriba en la serie, lo cual deja a un herido y tambaleante Colorado Avalanche obligado a dar su mejor partido de los playoffs para evitar caer en un tobogán del que pocos salen: un déficit de 3-0.
Colorado debe jugar con un sentido de urgencia porque el tiempo se agota
Pocos anticipaban que la Final de la Conferencia del Oeste marchara de la manera en la se encuentra después de los dos primeros juegos, con una ventaja de 2-0 en favor de los Vegas Golden Knights y aunque la serie está lejos de acabar, las cartas no le favorecen al Colorado Avalanche, con la contienda viajando al estado de Nevada.
Una de las señales preocupantes es que cuando Colorado perdió el viernes por 3-2 ante Vegas, el equipo fue incapaz de preservar una ventaja de un gol en el tercer periodo. Y la razón de la preocupación es que el Avalanche tenía una marca conjunta, tanto en temporada regular como en los playoffs, de 45-0-0 cuando estaba al frente después de dos periodos. El entrenador del club cree tener un plan para meter a su equipo a la serie.
“Esta mañana, tras el primer y el segundo partido, volvimos a hablar de la competitividad que necesitamos”, Jared Bednar, head coach de Colorado. “Estamos cometiendo errores en las entradas que provocan pérdidas de posesión y les brindamos muy buenas oportunidades a la ofensiva, y ellos las han aprovechado. No nos las están dando a nosotros, así que parte del problema radica en la fuerza y la competitividad al controlar el disco en la zona neutral, en hacer jugadas más firmes y en tomar mejores decisiones. Tenemos que corregir eso”.























