Con la pretemporada 2026-27 de la NHL programada para comenzar el 19 de septiembre, NHL.com/es presenta un análisis a fondo de cada equipo antes de que comience la acción. Hoy toca el turno a los New Jersey Devils.
Las sensaciones alrededor de los New Jersey Devils comprenden un poco de esperanza e ilusión, impregnadas de una gran frustración por lo que ha sucedido con el club en los últimos ocho años, en los que la organización solamente ha sellado un par de veces su boleto a los playoffs, pese a grandes expectativas en temporadas recientes.
La frustración obedece a la gran cuota de talento con el que cuenta el equipo, particularmente en el ámbito ofensivo, con jugadores de enorme potencial y de probada calidad, pero que han sido incapaces de satisfacer las expectativas. Hay que decir que las lesiones también han jugado un rol importante en ese sentido y los Devils no han contado tampoco con la fortuna deseada para trascender más allá.
La temporada pasada fue una muestra de ello. En 2025-26 los Devils tuvieron marca de 42-37-3 (87 puntos) y aunque empataron su total de victorias de 2024-25, campaña en la que clasificaron a la postemporada, el año pasado sencillamente fue la cantidad de derrotas las que socavaron cualquier posibilidad.
Una vez más, las lesiones volvieron a afectar los planes para el equipo y el entrenador en jefe, Sheldon Keefe estuvo atado de manos, ya que los hermanos Hughes, Jack y Luke, se perdieron 21 y 14 juegos, respectivamente, hiriendo las posibilidades de New Jersey.
A pesar de solo jugar en 61 encuentros en 2025-26, Jack Hughes lideró a los Devils con sus 77 puntos (27 goles y 50 asistencias), lo cual da una idea de su potencial, en caso de mantenerse sano toda la temporada, lo cual seguirá siendo su reto personal, pues desde que jugó 78 encuentros de fase regular en 2022-23, el delantero estadounidense no ha rebasado la marca de los 62 partidos disputados en las tres últimas campañas.























