“No sé si le mandamos un mensaje a alguien. Necesitábamos recuperarnos de la debacle de Pittsburgh. Estuvimos en nuestro peor momento en ese partido (el sábado). Probablemente fue nuestro peor partido de la temporada, y a veces esas cosas pasan. No íbamos a dejar que nos volviera a pasar”, comentó el entrenador en jefe de los Red Wings, Todd McLellan.
Los Red Wings no clasifican a los playoffs desde 2015-16 y aunque a la presente temporada todavía le queda bastante cuerda y muchas cosas pueden pasar, incluyendo la pausa de casi 20 días por la participación de los jugadores de la NHL en los Juegos Olímpicos, parece que Detroit está en la mejor posición posible para retornar a la postemporada tras casi una década.
La noche del lunes el veterano delantero James van Riemsdyk fue la pieza central del triunfo de los Red Wings al anotar un gol y dar dos asistencias, coronando un primer periodo que fue demasiado para los Senators y en el que Detroit tomó ventaja de 3-0 con goles de Andrew Copp (7:08), Dylan Larkin (13:51) y a los 19:43 con el tanto de JVR.
Los Red Wings tienen récord de 10-1-0 cuando van ganando después del primer periodo (.909% de victorias). Solo dos equipos tienen un porcentaje de victorias mayor en ese escenario esta campaña: los Rangers (1.000% de victorias; 12-0-0) y los Sharks (.917% de victorias; 11-1-0).
“Siempre que el entrenador cambia las líneas con tanta frecuencia, probablemente solo intenta llamar la atención del equipo”, comentó van Riemsdyk, quien logró su segundo partido de la temporada con múltiples puntos. “Creo que (el entrenador Todd McLellan) definitivamente lo hizo, y creo que llegamos con la mentalidad adecuada como equipo. Tuvimos jugadores que contribuyeron en todas partes esta noche, y eso es lo que se necesita para ganar”.
No obstante, y como era de esperarse ante su público, los Senators regresaron en el partido en el segundo periodo, gracias a los goles de Claude Giroux (7:33) y de Dylan Cozens (14:10), pero el delantero sueco Lucas Raymond decidió ponerle fin a su racha de siete juegos sin goles (desde el 21 de diciembre) y a los 15:42 de ese segmento, volvió a poner tierra de por medio con el 4-2.