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Entre el 15 de septiembre y el 15 de octubre, la National Hockey League celebra el Mes de la Herencia Hispana, por lo que NHL.com/es ofrecerá historias fascinantes sobre la comunidad latinoamericana del hockey. Desde entrevistas con figuras de la NHL hasta futuros prospectos y el crecimiento de este deporte en todas las áreas, NHL.com/es brinda una cobertura especial de esta ocasión.

Mucho antes de que las trompetas del Mariachi Nuevo Jalisciense comenzaran a escucharse dentro del Honda Center, un niño de ascendencia mexicana contemplaba aquel imponente recinto desde el asiento trasero de un automóvil. Cada vez que pasaba frente al entonces llamado Arrowhead Pond, camino a sus ensayos musicales, imaginaba cómo sería presentarse algún día en ese escenario. No sabía cuándo ni de qué manera podría lograrlo, pero tampoco estaba dispuesto a abandonar aquel sueño.

Ese pequeño era Michael López Chora, nacido en Orange, California, y heredero de una tradición familiar originaria de Guadalajara, Jalisco. Hoy, después de aproximadamente 27 años dedicado a la música, es Fundador y Director del Mariachi Nuevo Jalisciense, agrupación que está por cumplir seis años de colaboración con los Anaheim Ducks y cuya presencia se ha convertido en una expresión de identidad cultural dentro de la organización.

La relación representa mucho más que incorporar entretenimiento latino a los partidos de hockey. A través de la música, los trajes tradicionales, las celebraciones comunitarias y distintas iniciativas educativas, la franquicia ha encontrado nuevas maneras de acercarse a una población profundamente vinculada con la historia del sur de California, mientras ofrece un espacio de reconocimiento a las raíces mexicanas que forman parte de su entorno.

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De un sueño familiar al escenario de la NHL

La historia del Mariachi Nuevo Jalisciense comienza varias generaciones antes de su primera presentación con Anaheim. Su nombre rinde homenaje al Mariachi Jalisciense, agrupación del abuelo de Michael, Máximo Chora, figura fundamental en una tradición que su nieto decidió continuar desde los 12 años.

Para López Chora, llevar ese legado a uno de los principales escenarios deportivos de la región representa precisamente el propósito que lo impulsó a dedicar su vida a este género musical. “El mariachi es una parte muy hermosa de nuestra cultura mexicana, rica en historia y tradición. Ver cómo tantas personas de diferentes orígenes lo reciben ha sido sumamente gratificante. Saber que nuestra música puede unir a la gente y presentarle una parte de nuestra herencia constituye un enorme logro para nosotros”, expresó el director a NHL.com/es.

Curiosamente, aquella conexión con los Ducks nació de una manera bastante sencilla. Según recuerda el músico, la organización probablemente encontró información sobre su grupo a través de una plataforma de recomendaciones y posteriormente estableció contacto telefónico. Inicialmente pensó que se trataba de una pequeña presentación en las afueras del recinto, sin imaginar el alcance que terminaría adquiriendo esa invitación.

Lo que comenzó como una oportunidad aislada evolucionó hasta convertirse en una colaboración permanente, impulsada por el interés compartido de mejorar cada celebración y ofrecer experiencias capaces de conectar con aficionados de distintas procedencias.

“Uno de mis mayores objetivos al trabajar con la organización siempre ha sido preguntarnos cómo podemos hacer que el siguiente año sea todavía mejor. Nuestra misión consiste en entretener a los seguidores de Anaheim de la mejor manera posible, crear momentos memorables y animar a las personas a abrazar nuestra cultura.”

Esa filosofía también encuentra expresión en la respuesta del público. López Chora destaca especialmente la satisfacción de observar cómo espectadores que quizás nunca habían tenido contacto cercano con este género tradicional terminan participando activamente durante sus actuaciones. “Uno de los mayores logros de esta alianza ha sido ver a los aficionados cantar con nosotros y recibir genuinamente nuestra música. Conseguir que las personas conecten con nuestras raíces es exactamente lo que siempre hemos querido.”

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Cuando las trompetas visten colores especiales

El vínculo entre ambas partes adquirió una dimensión especialmente simbólica cuando los Ducks patrocinaron la confección de trajes de charro personalizados para los integrantes del Mariachi Nuevo Jalisciense, incorporando el naranja y negro característico del equipo a una de las vestimentas más representativas de México.

Lejos de limitarse a una adaptación estética, aquella iniciativa significó para sus protagonistas una muestra tangible del compromiso de la franquicia con la agrupación y su patrimonio cultural. “Fue la cereza del pastel. Tener a los Anaheim Ducks como patrocinadores de nuestros trajes representó el toque final que realmente consolidó todo aquello por lo que habíamos trabajado y el compromiso construido juntos”, recordó López Chora.

La admiración del músico continua. “Que una organización de la NHL invierta directamente en nuestro grupo y nuestra cultura es algo que no damos por sentado. Estamos increíblemente agradecidos y seguiremos vistiendo esos atuendos con orgullo, representando tanto nuestra herencia mexicana como a los Ducks cada vez que subimos al escenario.”

La colaboración también ha permitido incorporar sonidos tradicionales a momentos emblemáticos de la experiencia deportiva. Los músicos han interpretado el himno nacional estadounidense sobre el hielo del Honda Center, mientras sus actuaciones forman parte de distintas actividades relacionadas con las celebraciones del Día de Muertos.

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Adaptación con identidad

Sin embargo, una de las expresiones más originales de esta integración surgió al transformar una melodía reconocida por generaciones de familias mexicanas en un cántico dedicado a Anaheim.

El clásico “Cielito Lindo” encontró una nueva identidad bajo el nombre Patito Lindo (Vamos Patos), una adaptación creada por el grupo para incentivar la participación de los seguidores. Su repertorio también incorpora canciones en otros idiomas y piezas populares, con el propósito de generar una experiencia compartida sin importar la procedencia de quienes ocupan las tribunas.

“Queremos crear algo que todos puedan disfrutar, independientemente de sus antecedentes o familiaridad con el mariachi. Ver a los aficionados cantar, participar y compartir esos momentos es lo que hace tan especiales nuestras presentaciones”, señaló López Chora.

La aceptación ha trascendido incluso las instalaciones deportivas. Pero quizás la mejor evidencia de esa conexión aparece lejos de las cámaras, cuando personas que conocieron a los músicos durante un partido los reconocen posteriormente en actividades comunitarias o incluso deciden contratarlos para celebraciones familiares. “Hemos tenido aficionados de los Ducks que nos han contratado para sus bodas, lo cual demuestra perfectamente cómo esta relación ha trascendido la arena y ha logrado unir a las personas”, contó.

Una celebración que trasciende el hielo

El impacto de esta colaboración también se refleja en los esfuerzos de Anaheim por incorporar las tradiciones hispanas a su programación comunitaria. Una de sus principales expresiones es la celebración anual del Día de Muertos, durante la cual el Mariachi Nuevo Jalisciense comparte protagonismo con agrupaciones locales de baile folclórico y distintas manifestaciones de la cultura mexicana.

Estas jornadas han incluido oportunidades especiales de acceso para organizaciones y colectivos hispanos, así como subastas impulsadas por la Fundación de los Anaheim Ducks, cuyos fondos han beneficiado a entidades como Latino Health Access, dedicada al bienestar de la población de la región.

El acercamiento tampoco se limita a los eventos dentro del Honda Center. Mediante su programa educativo S.C.O.R.E., la franquicia ha desarrollado materiales escolares en español para facilitar la introducción del hockey entre estudiantes de diferentes comunidades. Aproximadamente la mitad de los 25.000 participantes locales de estas iniciativas se identifica como hispana, una realidad que refuerza la importancia de eliminar barreras lingüísticas desde las primeras experiencias con este deporte.

Desde la perspectiva de López Chora, estas acciones contribuyen a que nuevas familias descubran un sentido de pertenencia dentro de espacios que tradicionalmente quizás no consideraban cercanos a su identidad. “Creo que los esfuerzos de los Ducks han tenido un impacto tremendo en la comunidad latina. Es increíble ver a una organización hacer un esfuerzo tan genuino por abrazar nuestra cultura y crear experiencias que conectan con la gente. La respuesta ha sido abrumadoramente positiva”, aseguró.

Esa creciente visibilidad también ha producido encuentros memorables entre distintas figuras del deporte. Uno de los más especiales para la agrupación ocurrió con Joe Kelly, ex lanzador de Los Angeles Dodgers, ampliamente conocido por su apodo de Mariachi Joe.

La relación incluyó un intercambio de indumentaria en el que el pelotero recibió una chaqueta personalizada de los Ducks y el mariachi, acompañada de su tradicional moño. Los músicos también tuvieron la oportunidad de crear e interpretar una canción dedicada al exjugador de Grandes Ligas.

“Tuvimos la oportunidad de verlo dos veces e incluso compusimos una pieza para él. Es una conexión genuina y le tenemos un cariño enorme”, recordó el director, quien también destacó la invitación recibida por su grupo para participar durante los Playoffs de la Stanley Cup como otro de los momentos más significativos de esta alianza.

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Siempre buscando crecer

Para el fundador del Mariachi Nuevo Jalisciense, la importancia de todas las iniciativas reside precisamente en que el deporte puede funcionar como una plataforma para preservar costumbres y fortalecer la autoestima cultural de las nuevas generaciones, incluso entre quienes todavía no han desarrollado una afición por el hockey.

“Mi objetivo junto a los Anaheim Ducks es ampliar ese acercamiento llevando instrumentos, talleres y programas juveniles directamente a nuestros barrios. No se trata solamente de presentarles este deporte a los niños latinos, sino de utilizar la plataforma de la NHL para preservar nuestra herencia, transmitir nuestras tradiciones y demostrarles que su cultura tiene valor en cualquier lugar”, afirmó.

Su mensaje adquiere un significado todavía más profundo al recordar aquel trayecto frente al antiguo Arrowhead Pond. Durante años, el pequeño Michael contempló una estructura que parecía pertenecer a un mundo completamente distinto al de sus ensayos de mariachi. Hoy, ese mismo escenario recibe a una agrupación que honra el nombre de su abuelo y luce con orgullo los colores de una franquicia profesional.

“Cuando era niño, tampoco veía mariachis sobre el hielo. Recuerdo ir en el asiento trasero del automóvil, pasando frente a aquella arena camino a mis ensayos. Miraba el edificio y soñaba con tocar allí algún día. No tenía idea de cómo sucedería, pero mantuve viva esa visión”, relató.

Por eso, cuando piensa en los jóvenes que todavía no encuentran referentes de su propia cultura dentro de determinados espacios, su consejo resume el verdadero alcance de esta historia. “Que algo todavía no se haya hecho no significa que sea imposible. No permitan que los espacios desconocidos los intimiden. Si no encuentran un asiento en la mesa, o un lugar sobre el hielo, creen ustedes mismos esa oportunidad”.

Casi seis años después de aquella primera llamada telefónica, la relación entre los Anaheim Ducks y el Mariachi Nuevo Jalisciense demuestra que el crecimiento del hockey entre los hispanos también puede construirse a partir del reconocimiento de sus raíces. Porque para Michael López Chora, aquel sueño infantil nunca consistió en abandonar sus tradiciones para conquistar un escenario diferente, sino en llevarlas consigo hasta conseguir que dos mundos aparentemente distantes terminaran encontrándose bajo un mismo ritmo.

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