Adaptación con identidad
Sin embargo, una de las expresiones más originales de esta integración surgió al transformar una melodía reconocida por generaciones de familias mexicanas en un cántico dedicado a Anaheim.
El clásico “Cielito Lindo” encontró una nueva identidad bajo el nombre Patito Lindo (Vamos Patos), una adaptación creada por el grupo para incentivar la participación de los seguidores. Su repertorio también incorpora canciones en otros idiomas y piezas populares, con el propósito de generar una experiencia compartida sin importar la procedencia de quienes ocupan las tribunas.
“Queremos crear algo que todos puedan disfrutar, independientemente de sus antecedentes o familiaridad con el mariachi. Ver a los aficionados cantar, participar y compartir esos momentos es lo que hace tan especiales nuestras presentaciones”, señaló López Chora.
La aceptación ha trascendido incluso las instalaciones deportivas. Pero quizás la mejor evidencia de esa conexión aparece lejos de las cámaras, cuando personas que conocieron a los músicos durante un partido los reconocen posteriormente en actividades comunitarias o incluso deciden contratarlos para celebraciones familiares. “Hemos tenido aficionados de los Ducks que nos han contratado para sus bodas, lo cual demuestra perfectamente cómo esta relación ha trascendido la arena y ha logrado unir a las personas”, contó.
Una celebración que trasciende el hielo
El impacto de esta colaboración también se refleja en los esfuerzos de Anaheim por incorporar las tradiciones hispanas a su programación comunitaria. Una de sus principales expresiones es la celebración anual del Día de Muertos, durante la cual el Mariachi Nuevo Jalisciense comparte protagonismo con agrupaciones locales de baile folclórico y distintas manifestaciones de la cultura mexicana.
Estas jornadas han incluido oportunidades especiales de acceso para organizaciones y colectivos hispanos, así como subastas impulsadas por la Fundación de los Anaheim Ducks, cuyos fondos han beneficiado a entidades como Latino Health Access, dedicada al bienestar de la población de la región.
El acercamiento tampoco se limita a los eventos dentro del Honda Center. Mediante su programa educativo S.C.O.R.E., la franquicia ha desarrollado materiales escolares en español para facilitar la introducción del hockey entre estudiantes de diferentes comunidades. Aproximadamente la mitad de los 25.000 participantes locales de estas iniciativas se identifica como hispana, una realidad que refuerza la importancia de eliminar barreras lingüísticas desde las primeras experiencias con este deporte.
Desde la perspectiva de López Chora, estas acciones contribuyen a que nuevas familias descubran un sentido de pertenencia dentro de espacios que tradicionalmente quizás no consideraban cercanos a su identidad. “Creo que los esfuerzos de los Ducks han tenido un impacto tremendo en la comunidad latina. Es increíble ver a una organización hacer un esfuerzo tan genuino por abrazar nuestra cultura y crear experiencias que conectan con la gente. La respuesta ha sido abrumadoramente positiva”, aseguró.
Esa creciente visibilidad también ha producido encuentros memorables entre distintas figuras del deporte. Uno de los más especiales para la agrupación ocurrió con Joe Kelly, ex lanzador de Los Angeles Dodgers, ampliamente conocido por su apodo de Mariachi Joe.
La relación incluyó un intercambio de indumentaria en el que el pelotero recibió una chaqueta personalizada de los Ducks y el mariachi, acompañada de su tradicional moño. Los músicos también tuvieron la oportunidad de crear e interpretar una canción dedicada al exjugador de Grandes Ligas.
“Tuvimos la oportunidad de verlo dos veces e incluso compusimos una pieza para él. Es una conexión genuina y le tenemos un cariño enorme”, recordó el director, quien también destacó la invitación recibida por su grupo para participar durante los Playoffs de la Stanley Cup como otro de los momentos más significativos de esta alianza.