En el partido más importante de la historia del hockey de los Vegas Golden Knights, Mark Stone cumplió y convirtió a esta ciudad en campeona. Un triplete en el escenario más grandioso y una declaración en el vestuario que quedará grabada para siempre en la historia del hockey.
"Somos el mejor equipo de hockey del mundo", gritó Stone, mientras alzaba la Copa Stanley sobre su cabeza una vez más, entre los gritos de sus compañeros y los chorros de champán que le arrojaban.
Se supone que los capitanes deben liderar y cumplir. Stone lo ha hecho repetidamente, y con la firma de un documento hoy, tendrá dos años más en Las Vegas para extender su legado.
El gerente general de Las Vegas, Kelly McCrimmon, anunció esta mañana que Stone ha firmado una extensión de contrato de dos años que entrará en vigor después de esta temporada y le pagará un valor anual promedio de 9 millones de dólares.
Este hombre de 34 años, originario de Winnipeg, Manitoba, tendrá ahora la oportunidad de retirarse con el equipo al que llevó a ganar la Copa Stanley en 2023.
Durante su etapa al frente de los Golden Knights, McCrimmon ha realizado algunas adquisiciones importantísimas, pero ninguna tan trascendental como el intercambio que le arrebató a Stone a los Ottawa Senators y lo llevó a Las Vegas.
Junto con los traspasos que llevaron a Jack Eichel y Alex Pietrangelo a los Golden Knights, el de Stone es de una magnitud sin precedentes. Se podría argumentar que, sin cualquiera de estos tres traspasos, Vegas no habría ganado la Copa Stanley en 2023.
Y si bien Eichel es el mejor jugador en la historia de los VGK hasta la fecha, Stone ha sido el más influyente. La combinación de su juego y liderazgo lo convierten en capitán, y esa designación tiene un gran peso.


















