El equipo que no podía anotar ahora no sabe parar. El Seattle Kraken aplastó 6-1 a los Calgary Flames el domingo en la Climate Pledge Arena, en el primer partido en casa de la temporada, y confirmó que su arranque no es casualidad: 13 goles en tres juegos, la mejor marca en la historia de la franquicia.
Hace apenas unos meses, Seattle cerraba la campaña 2025-26 con 2.73 anotaciones por partido, una de las ofensivas más débiles de la liga. Con pocas caras nuevas en el roster, la pregunta era inevitable: ¿de dónde saldrían los goles?
Tres juegos después, la respuesta llega de todas partes. El Kraken ya le ganó dos veces por 6-1 al mismo rival en cuatro días y el domingo convirtió su casa en una fiesta, con un público que no dejó de rugir.
El vendaval empezó temprano. Berkly Catton abrió el marcador a los 2:22 del primer período con un disparo de muñeca desde el círculo izquierdo, en un 3-contra-2 que tomó por sorpresa a Dustin Wolf. Apenas dos minutos después, Mackie Samoskevich se lanzó en una escapada tras un envío alto de Brandon Montour, ganó la carrera al disco y definió de revés. Bobby McMann puso el 3-0 a los 7:40 y el partido ya tenía dueño antes de llegar a la mitad del primer acto.


















