La seguidilla de 13 juegos en la ruta para comenzar un torneo, superó el récord impuesto por San José el año pasado, cuando iniciaron la campaña con 12 encuentros fuera de casa. Antes de los Sharks, la marca era de nueve partidos (Rangers, 2013-2014; Devils, 2007-2008; Hurricanes, 1999-2000; Quebec Nordiques, 1980-1981)
Además, estos 13 juegos consecutivos fuera de casa representan la segunda racha más larga en cualquier punto de una temporada en la historia de la NHL, superados únicamente por una gira de 14 compromisos que tuvieron los Canucks en 2009-2010, que incluyó la pausa por los Juegos Olímpicos.
El regreso a casa no puede llegar en un mejor momento para el equipo, que estrenará su nueva arena con la necesidad de ganar. Y es que por primera vez, desde febrero de 2020, Nueva York pierde cuatro encuentros seguidos, en los que cayeron con un marcador combinado de 19-4. Se ubican en el foso de la División Metropolitana y en la 14ta posición en la Conferencia del Este, superando únicamente a Montreal y a Ottawa.
"Se convirtió en una pesadilla al final", confesó el coach de los Islanders, Barry Trotz tras la derrota ante Florida, siendo la primera vez, desde que tomó las riendas del club, en la que su equipo permite cuatro goles en el período inicial de un juego. "No vemos la hora de regresar. Estrenamos el estadio. Esperemos que eso nos dé más energía, un nuevo enfoque, o lo que sea".