Skip to main content

Salón de la Fama 2019: Diferentes caminos, rumbo al mismo destino

Nedomansky, Zubov, Wickenhauser y Carbonneau recibirán el máximo honor que solo el hockey puede dar

Por René Romano @reneromanosport / Editor - NHL.com/es

Bien dicho está que, el gran desafío para un héroe se encuentra en el corazón, no en el adversario.

Algo que aplica como anillo al dedo a las seis personalidades que serán exaltadas este lunes en el Salón de la Fama del hockey sobre hielo, de Toronto, Ontario.

Inmortales a partir de este lunes que, gracias a ese corazón, el amor al deporte y sus ganas de triunfar y salir adelante-sin tener que concentrarse en el adversario, sino al contrario, puramente en mejoría propia- se ganaron a pulso un lugar -y como dio lugar- dentro de los inmortales del 'Vals sobre el tundra', mejor conocido por el mundo entero como el hockey sobre hielo.

Pero iremos por partes, iniciando con el hecho de que este grupo no es tan despampanante -en nombres- con otras 'clases' p 'graduados' anteriores. 

De hecho, en su momento no fueron grandes o reconocidas estrellas, sino nada más que el reflejo de que, para encontrar a un héroe, hay que buscarlo a fondo, encontrarlo en el corazón, y no en el adversario.

SUFICIENTE Y MÁS

¿Talento? ¡De sobra! Simple y sencillamente no llenan los requisitos del estrellato como un Wayne Grezky, un Mario Lemieux o de un Lord Stanley, pero en efecto, llenan los requisitos para ser llamados grandes e inmortales.

A muestra de un botón, son seis los que ingresan, cuatro por su aporte dentro del tundra y dos por lo hecho a un costa dé.

Y sus historias son únicas. Dignas de elogios y más. 

Nedomansky por ejemplo, fue el primer jugador en desertar de Europa, específicamente del Este de dicho continente. Fue un pionero que literalmente tuvo que abrirse cancha en algo nuevo y que presentaba un desafío más grande que su odisea en llegar.

Zubov en tanto, fue uno de los primeros rusos en animarse, retarse a sí mismo, llegar a la 'tierra prometida' y jugar la mayor parte de su carrera en la NHL. Wickenheiser por su parte, fue una verdadera pionera para las mujeres que, sin saberlo, cementaría el paso para millones después.

Carbonneau era un especialista defensivo que jugaba de delantero, y muestra perfecta de un jugador hábil y polifuncional, mientras Ruther dio clase fuera del hielo al convertirse en el segundo entrenador en jefe en ganar una Copa Stanley dentro de la nueva era de 'expansión'. Algo que logró con dos clubes distintos. Una faena no antes vista y muy difícil, sino casi imposible de duplicar.

Es por lo que reiteramos que, puede que no tengan el poder de estrella brillante, o estrellato como el de las clases anteriores, pero cada uno tomó un camino único al mayor honor del hockey. 

Llegan dos como 'constructores' o builders y cuatro como verdaderas leyendas del 'Vals sobre el tundra'.

HISTÓRICOS, EMBLEMÁTICOS

Seis nombres que jamás debemos olvidar, y que fueron anunciados por Lanny McDonald, Presidente del Salón de la Fama del Hockey en una votación que tuvo lugar en la reunión anual del Comité de Selección en Toronto.

"El salón de la fama del Hockey se enorgullece de dar la bienvenida a estas leyendas del hockey como Miembros Honoríficos", dijo Lanny McDonald. "Sus contribuciones al juego de hockey están bien documentadas y su elección al salón de la Fama del Hockey es enormemente merecida."

En la categoría de constructores, reiteramos, dos personas fueron elegidas.

Jim Rutherford, fue seleccionado en la primera ronda del Draft de 1969 por Red Wings de Detroit y después de su carrera como jugador se embarcó en una larga carrera en la dirección técnica.  

Desde su Inicio con el Windsor Spitfires en 1984, Jim pasó al puesto de Gerente General con la franquicia de Hartford donde permaneció por espacio de dos décadas, ganando una Copa Stanley en Carolina en 2006. Actualmente ostenta el puesto de Gerente General con los Pittsburgh Penguins, donde ganó las Stanley Cups en 2016 y 2017.

"Comencé mi carrera en Beeton, a 50 millas al Norte del Salón de la Fama, nunca soñando que una vez estaría en él", dijo Rutherford. "He viajado muchas millas en hockey y he conocido a mucha gente genial en el camino. Estoy orgullo de ser parte de esta clase de honoríficos."

Jerry York en tanto, también en la categoría de constructores, comenzó su carrera como entrenador de la NCAA en la Universidad de Clarkson en 1972, mudándose a Bowling Green en 1979. En 15 años en Bowling Green, sus equipos obtuvieron seis boletos en los torneos de campeonato de la NCAA, ganando el título en 1984. Luego se trasladó a la Universidad de Boston, donde ha forjó otros cuatro campeonatos de la NCAA.

"Estoy atónito con este honor inesperado", dijo York. "Apreciaré este reconocimiento especial y lo recordaré por el resto de mis días."

LOS JUGADORES

En la categoría de jugadores, Guy Carbonneau jugó 13 temporadas con los Montreal Canadiens, ganando el premio Selke como el mejor defensivo de la NHL tres veces, además de dos Copas de Lord Stanley en 1986 y 1993. También jugó cinco temporadas con los Dallas Stars, ganando otra Stanley Cup en 1999.

"Este es un honor en el que piensas, pero nunca es algo seguro", dijo Carbonneau. "Es un reconocimiento increíble y agradezco al Comité de Selección."

Vaclav Nedomansky, por su parte, jugó 12 temporadas profesionalmente en Bratislava antes de convertirse en el primer atleta de un país 'c0omunista de Europa del este' en desertar a América del Norte para seguir una carrera profesional de hockey. Protagonizó la WHA (La World Hockey Association fue una liga profesional de hockey sobre hielo que operó en Norteamérica desde 1972 hasta 1979) con los Toronto Toros y Birmingham Bulls antes de unirse a los Red Wings de Detroit como un novato de 33 años de edad en 1977.

"Aprecio que mis logros sean reconocidos por el Salón de la fama del Hockey", dijo Nedomansky. "Estoy orgulloso de ser el primer jugador de un país Comunista en venir a jugar a Norteamérica."

Hayley Wickenheiser en tanto, ha jugado profesionalmente en hockey de hombres y mujeres, ganó siete medallas de oro del Campeonato mundial Femenino, así como cuatro medallas de oro olímpicas en 21 temporadas como miembro del equipo nacional de Canadá. Una pionera dentro del hockey sobre hielo para mujeres y por ende, para los hombres de igual forma.

Finalmente, figura Sergei Zubov, que se unió a los New York Rangers en 1992 después de jugar cuatro temporadas con el ejercito Rojo (red Army) de Moscú. Sergei fue miembro del equipo de la Copa Stanley de los Rangers de 1994, y también jugó 12 temporadas con los Dallas Stars, ganando una segunda Copa Stanley en 1999.

"Desde el fondo de mi corazón, admito que estoy muy contento de recibir este honor", dijo Zubov. "Ha sido un placer haber estado involucrado en el hockey toda mi vida."

La celebración de la inducción 2019 Se llevará a cabo este lunes, 18 de noviembre en el Hockey Hall of Fame en Toronto, Ontario, Canadá.

Ver más

La NHL ha actualizado su Política de Privacidad a partir del 27 de febrero de 2020. Le recomendamos que lo revise detenida y cuidadosamente. La NHL utiliza cookies, balizas web y otras tecnologías similares. Al utilizar sitios web de NHL u otros servicios en línea, usted acepta las prácticas descritas en nuestra Política de Privacidad y Términos de servicio, incluida nuestra Política de cookies.